-Al parecer estás lo suficientemente curado como para coquetear ¿no, hermanito? -pregunta el Rey enojado por lo que acaba de suceder en su cara.
-Claro que no, hermano -responde y "tose" demostrando que no está bien- estoy muy enfermo y adolorido, aunque ahora mi cuerpo duele menos que antes y es gracias a ella.
Kyle lo mira enojado y pensaba golpearlo pero se acordó que ya está medio muerto.
-Al parecer tendré que decirle a Karla que estabas coqueteando con otra mujer y durmiendo en su cama -informa como quien no quiere la cosa, sonriendo un poco al escuchar a su hermano exclamar.
-¡No! Por favor no, estoy seguro de que cambiarás toda la historia, le dirás cosas que no pasaron y harás que me pida el divorcio -le pide.
-Bueno, cambiando de tema, aprovecha tu estadía aquí, ya que mañana mismo vendrá un carruaje a buscarte para que te lleve al castillo -dice Kyle o más bien ordena.
- No, yo me quiero quedar aquí, ella me ha tratado y cuidado muy bien...aunque la mayoría del tiempo estuve durmiendo-contesta- y si no cambias de opinión quiero que ella venga con nosotros.
-No-
-Si-
-Que no-
-Que siiii-
-Está bien... pero si ella no quiere, no vendrá -se rinde suspirando, no hay nadie más terco que su hermano.
-Pero eres el Rey ¿No? La puedes obligar - se queja.
-Ya lo sé pero eso no significa que puedo mandar sobre ella -dice recibiendo una mirada incrédula de Caius y de los guardias- bueno, si puedo pero no quiero.
Se vuelve a crear un silencio al escuchar los pasos de Lía llegando, caminando a la habitación.
- La sopa estará lista en unos minutos más ¿ustedes desean algo? Hace rato preparé unos brownies -dice y pregunta mirando a los guardias, recibiendo una negativa.
- Yo si quiero un poco -habla el Kyle observando a otro lado.
-¿En serio? Está bien, vengo en un momento -sorprendida, Lía sale rápidamente de la habitación.
-Pero su Alteza, a usted no le gusta las cosas dulces -dice uno de los guardias confundido.
-Eso es cierto -añade Caius mirándolo sospechosamente.
-¡Silencio! -ordena.
...
Mientras los guardias (sí, al final quisieron), el ayudante y el Rey comían un poco de los brownies, Lía revisaba al príncipe quien terminaba de comer la sopa.
-¿siente alguna molestia? -pregunta agarrando los platos para llevarlos a la cocina.
- No, muchas gracias -le sonríe recibiendo lo mismo.
-Señorita disculpe -llama Javi a Lía, quien se detiene para prestar atención -lamento si le molesta, pero no pude evitar observar y vi que está es la única cama que existe en la casa ¿dónde duerme usted?
El ayudante del Rey se encoge al recibir miradas enojadas de parte de los guardias, el príncipe y el Rey.
- No se preocupe, no es ninguna molestia y yo duermo en el mueble que está en la sala, no sé si pudieron verlo al entrar -contesta y dándole una sonrisa sale de la habitación.
Todos esperan que la chica de aleje para hablar.
-¿Qué te pasa? Eso no se pregunta, tal vez le incomodó y para disimular respondido eso -le reclama Caius mirando los brownies con deseo y cuando iba a agarrar uno Kyle le dio un golpe en la mano.
- Es cierto, tal vez se sintió avergonzada o yo qué sé -le sigue uno de los guardias.
-Perdóneme, quería saber, así tienen una excusa para que venga con nosotros al castillo o decirle que usted quiere que ella sea su enfermera o algo así -contesta.
-¡Es verdad! Que inteligente Javi -exclama Caius sentándose de golpe abriéndose una herida en el estómago- ¡ARGH! ¡maldición!
-¿Eres estúpido? Sabes que no te puedes levantar así -Kyle se levanta y rápidamente se acerca hacia él.
Unos pasos apresurados se escuchan y Lía, jadeando por correr con tacones, aparece en la puerta.
-¿Qué ha pasado? ¿por qué gritó, príncipe Caius? -pregunta y al observar como el príncipe estaba sangrando se alarma- ¡Oh, Dios! Le dije que no se moviera tan bruscamente.
Busca en una gaveta un kits de primeros auxilios y se acerca a Caius para revisar, pero al observar que la herida se volvió peor, suspiró.
-Tiene que irse al castillo para que lo revise un médico con experiencia -dice rápidamente - esta herida ya es demasiado para mí, se abrió la herida y mucho más grande que antes, las suturas que le hice ayudaron para que se abriera más.
Lía observa al Rey y Kyle entiende que es para él esa información.
-Bien, entiendo, tienen que buscar el carruaje lo más rápido posible y díganle que es urgente, que el príncipe se está desangrando -ordena y los guardias asienten, algunos salen de la habitación- ¿por qué no vienes con nosotros? Caius mencionó que quería que tú fueras quien lo siguiera atendiendo, si no quieres está bien.
Esta vez el Rey le habla a Lía quien, gracias a la solicitud, se sorprende pero luego duda un poco.
-no sé, su Alteza, con todo respeto no quiero que pase como en los libros, que las demás personas de la realeza me miren o traten mal por ser solo una pueblerina -habla poniéndole un tipo de tela en el abdomen de Caius, para que deje de desangrarse tanto.
-¿por qué no te conviertes en la sirvienta de Kyle? -pregunta a duras penas Caius y al recibir una mirada incrédula de Lía intenta arreglar lo que ha dicho- es decir; tú lo que harías sería... cuidarnos cuando nos enfermos o salgamos heridos y ya, no vas a limpiar, ni cocinar ni nada de eso... bueno si Kyle no quiere.
-¿no te estás desangrando? ¿por qué no te callas? ¿eh? -le pregunta el Rey furioso y mirando a varios de los guardias que se quedaron ahí con ellos les grita- ¡¿por qué mierda no llega el maldito carruaje?! ¿no se han enterado de que mi hermano se puede morir si duran más? Si algo le pasa será su maldita culpa!
-tranquilo, mi Rey, acaban de llegar -dice Javi, entrando a la habitación junto a cinco hombres.
Los hombres se acercan a la cama y con cuidado cargan a Caius llevándolo fuera de la casita y lo meten en el carruaje, el cual "arrancó" rápidamente directo al castillo, con varios guardias de confianza detrás.
-perdón por lo que dijo Caius, él solo quiere que usted lo cuide pero si no quiere no hay problema -habla Kyle mirando a Lía quien solo lo mira.
-Estoy muy agradecida por su oferta y estoy segura de que mi padre me hubiera dicho que aceptara -le responde mirando su casa- ¿me da un momento para guardar mis cosas? No son muchas pero tampoco pocas, puedo llevar lo importante hoy y en el transcurso de los días venir a buscar lo demás.
-Claro, no hay problema; pero... ¿estás segura en venir? -pregunta por última vez Kyle recibiendo una afirmación de la pueblerina.
-Si, al parecer me convertiré en la sirvienta del Rey-