Samuel y Leonel, decidieron ducharse por separado, colocarse la ropa del día anterior y salir del hotel, el encuentro fue aprovechado, los documentos para las firmas de los proveedores estaban listas y Leonel los llevaría hasta la finca, así que ambos llegaron a la oficina de Samuel al entrar por la puerta de recepción, Leonel observó admirado el lugar tan peculiar la cantidad de plantas exóticas en la entrada, y la acogedora recepción le hacían sentir más que un espacio público, pensaba en que sería un bello espacio para tener en casa. La chica de recepción se colocó de pie y saludo a Samuel, era evidente que le gusta su jefe y hacía de todo para que Samuel la mirara de forma diferente, pero ni antes ni mucho menos ahora tendría ninguna oportunidad con él. Con un semblante amable expresó

