Después de aquel beso que sellaba el encuentro entre Leonel y Samuel, ambos se miraron a los ojos, la mirada profunda con esos ojos de color n***o de Leonel y la mirada expresiva que tenían los ojos de color miel de Samuel se encontraron dentro del espacio creando una conexión, acababan de intercambiar su piel, de alguna manera se estaba formando algún tipo de vínculo mucho más fuerte que el vínculo terrenal, a partir de ese momento la piel de Leonel, cada poro, cada músculo, su mirada, sus labios y su aliento pertenecían fielmente a Samuel, y para Samuel de alguna manera no solo pertenecía a Leonel en forma física; Leonel había sido el primer hombre con el que Samuel experimentaba y aunque Samuel había entregado su piel con muchas mujeres antes, desde aquel día, Samuel no solo había ofrec

