Capitulo 14

1275 Palabras

Alya fuentes Me desperté entre las sábanas revueltas, sintiendo un calor que no provenía del sol de la mañana. Eran sus manos. Unos toques suaves, casi eléctricos, recorrían el contorno de mi cadera y subían por mi espalda, despertando cada terminación nerviosa de mi cuerpo. Al abrir los ojos y verlo ahí, ocupando el lugar que siempre había estado vacío en mi cama, no pude evitar sonreír. Se sentía extraño, casi prohibido en su estado más puro, despertar y que él estuviera junto a mí, pero era una sensación que me encantaba, que me hacía sentir protegida y destruida al mismo tiempo. ​Mateo no esperó a que yo dijera una palabra. Se inclinó sobre mí, atrapando mis labios en un beso fuerte y explosivo que me dejó sin aliento. Sus manos, que hace un segundo eran delicadas, se volvieron pose

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR