Los amigos de Alexander llegaron a su mansión y Gabby les dio una cálida bienvenida, lo cual sorprendió a todos. —Bienvenidos, guapos. Por favor, tomen asiento —dijo con una sonrisa. Ellos se miraron entre sí y se sentaron. —¿Te drogaste hoy? —preguntó Garrett con desconfianza. —No, ¿por qué dices eso? —respondió Gabby, dedicándoles una dulce sonrisa mientras tomaba asiento junto a ellos. —Nada… —murmuró Garrett, sin atreverse a decir lo que realmente pensaba. Eric notó su incomodidad y decidió hablar en su lugar. —Estás rara hoy. —Y das miedo —añadió Blake. —¡Dejen de decir tonterías! —exclamó Gabby, haciendo que los tres guardaran silencio de inmediato—. ¿Qué puedo ofrecerles? —Nada —respondió Garrett, negando con la cabeza. —Yo tampoco necesito nada —dijo Blake. —Igual yo. S

