Pst, Valery
Pst, Valery. Te cambio un beso por un chicle.
-Liam.
Lo siento, mis chicles son sagrados, además son de fresa, además no quiero un beso tuyo.
-Valery.
¿Son de fresa? ¡Dame uno, por favor! Y...¿cómo que no quieres un beso mío?
-Liam.
Ya te dije que son sagrados. Cómprate tú los tuyos. Y sí, gracias, pero no, gracias.
-Valery.
¡Pero también son mis favoritos! Por fi, dame uno y entabláremos una bonita amistad como la de Timón y Pumba. Tú puedes ser Timón.
-Liam.
¡No! N O, Pumba es muy genial para ti.
-Valery.
¡Por favoooooor! ¿Exkiusmi? Pumba es muy genial y todo, pero yo lo soy aun más.
-Liam.
¿Por qué me hablas?
-Valery.
Porque eres muy bonita, llevo tiempo observándote en lo que va de la clase y creo que me gustarás.
-Liam. (Nota no enviada)
Porque tienes chicles y yo olvidé comprar los míos. :(
-Liam.
Pues ya te dije que no te daré. Ahora, déjame en paz.
-Valery.
No seas mala, mira que ahora somos compañeros de puesto.
-Liam.
Me he perdido la última explicación. Ya deja de lanzarme molestas notas. ¡Estás a mi lado! No hay porqué aventarlas.
-Valery.
¿Eso significa que no quieres que te deje de lanzar notas sensuales?
-Liam.
Tomo esa rodada de ojos como un sí.
-Liam.