2. EL CONTRATO

2022 Palabras
Roger llevó a Sofía a su auto y luego se dirigió a su casa, era una villa campestre con amplios jardines, Sofía sonrió, con solo verla por fuera le pareció hermosa; Roger no se perdió ningún gesto suyo, la llevó a un cuarto que parecía un consultorio médico y la puso en la camilla. - Voy a ponerle un emplasto de hiervas anti inflamatorias y un vendaje, esto le ayudará con el dolor y en dos días estarás bien - El doctor era muy diligente, le pidió a su ayudante que le buscara las hiervas mientras él hablaba con Sofía quien no dejaba de ver sus hermosas manos mientras alistaba las vendas para ser puestas en su pie - ¿Puedes decirme que te trae a este pueblo tan lejano? - Sofía agachó la cabeza sin saber como responder, le avergonzaba decir que había sido traicionada por su prometido y su hermana, -Déjame adivinar, ¿huyes de algo? - Ella lo miró por el rabillo del ojo. - Puede ser.- - Te avergüenza decirme de qué, ¿hiciste algo grave? -. - No, huyo de mi vida.- - ¿De tu vida?, me asustaste, pensé que huías de la ley – Sofía sonrió, sentía que no era la primera vez que escuchaba esa frase, Roger no pudo evitar perderse en su sonrisa - ¿Por qué quieres huir de tu vida?. - - Fui traicionada. - - Mmm, veo, ¿traicionada por…? – Sofía suspiró, no quería hablar del tema y no entendía el interés de este desconocido en ella, sin embargo los ojos de él eran tan transparentes que le inspiraban total confianza, así que respondió. - Mi hermana y mi prometido- En ese momento una lágrima rodó por su mejilla, Roger se levantó de donde estaba poniendo el vendaje y la limpió con el dorso de su dedo índice. - Entonces decidiste huir en lugar de enfrentarlos – Ella no era capaz de levantar la cabeza y contestó. - Prefiero así, al fin y al cabo nunca los voy a perdonar, para que quiero verlos todos los días eso sería muy molesto, además ella tiene la gran capacidad de molestarme, ¿quien querría una vida así?.- - Ok, entiendo, entonces bajaste en la primera estación sin saber que hacer o a donde llegar.- - La tercera, a decir verdad – En ese momento en silla de ruedas entró una joven adolescente mirándola con ojos fieros. - Roger, ¿quién es ella?- - Ya iba a llamarte, ella es Sofía, tropezó en la estación del tren y se luxó un tobillo así que la traje a casa para tratarla; por ahora no tiene donde quedarse ni quien la cuide así que estaba a punto de pedirle que se quede aquí.- - Tomas decisiones sin contar con mi opinión, ¿Qué pasa si yo no quiero que se quede? – Resopló y cruzó los brazos. - Meli, tu no eres así, deja que te presente – Se dirigió a Sofía que estaba a su lado todavía sentada en la camilla – Ella es mi hermana Melissa, vive conmigo, a veces es un poco terca pero por lo general es muy linda y educada.- - Hola Melissa, no quiero molestar a nadie, si no te gusta que esté aquí no hay problema – Melissa volvió a resoplar. - Si claro y mi hermano va a decir que soy mala persona – Roger rodó los ojos hacia arriba. - A decir verdad Sofía, Melissa también necesita compañía, yo estoy en Villa Rica dos semanas al mes y las otras dos estoy en la ciudad, allá trabajo en un hospital y aquí atiendo la gente del pueblo, por eso ella mantiene mucho tiempo sola, ¿Te gustaría hacerle compañía?.- - Roger, te dije que no necesito niñera.- - Meli, no es niñera, estoy seguro que Sofía tiene mucho que enseñarte – Sofía se sintió atraída por la idea, lo primero que se le ocurrió decir teniendo en cuenta las revistas de moda que Melissa llevaba en las piernas. - Soy diseñadora de modas, ¿te gustaría aprender?, podemos poner un estudio entre las dos – - ¿Eres diseñadora de modas?, nunca te he escuchado nombrar.- Era cierto, Sofía sonrió con tristeza, ella solo era la sombra detrás de la cortina. - ¿has escuchado de SoHess?. – - Si, pero no eres tu, hace poco hizo un desfile y aunque te pareces, no eres tu. – - La que se presenta es mi hermana, mi padre dice que sería una vergüenza presentarme con mi pierna defectuosa. – Melissa miró la pierna de Sofía con curiosidad. - ¿Qué te pasó en la pierna?. – - Mi madre dice que es un defecto de nacimiento, mi pierna izquierda en un poco más corta que la derecha, por eso me caigo y me luxo con facilidad. – - Es una ridiculez decir que es una vergüenza, ¿Qué clase de padre tienes?. – - Del que permite que su hija mayor le robe el prometido a la otra, pero no me preocupa eso, Sonia no tiene ni idea de diseño, pronto HessModa empezará en caída. – - Que así sea Sofi, bienvenida a la familia – Al escuchar su historia Melissa quien también era discapacitada y a su corta edad había sufrido muchas discriminaciones se sintió muy cercana a Sofía y decidió que debía quedarse y hacerle compañía, Roger también escuchó la historia de Sofía, esa historia no le era del todo desconocida, pero ahora que Sofía estaba con él no la dejaría escapar; la miró y por fin se sintió completo. Roger también le presentó a Cruz, su ayudante, también era médico y viajaba entre el pueblo y la ciudad con él, se encargaba de cosas pequeñas, aunque era muy buen médico era joven y le hacía falta mucha experiencia, se encargaba de cuidar de la salud de la pequeña Melissa, cuando las hiervas estuvieron listas entre los dos pusieron el vendaje en el pie de Sofía, luego la llevaron a una de las habitaciones vacías del primer piso cerca a la de Melissa para que descansara, en la noche le llevaron la cena a la habitación para que no tuviera necesidad de salir; Roger ordenó que no se le molestara, ella había revivido varios traumas en la conversación que había tenido, Melissa tuvo que aguantar las ganas de conocerla mejor. Al día siguiente Melissa irrumpió en la habitación de Sofía con el regazo cargado de revistas. - Vine a ponerte a prueba – Le dijo con picardía. - ¿Ponerme a prueba? – - Si, sólo una muy buena diseñadora reconoce los modelos de otros diseñadores, así que traje esto – Melissa tiró todas las revistas sobre la cama de Sofía he hizo una sonrisa inocente, Sofía frunció sus hombros - Bueno, ponme a prueba entonces – Melissa tomó una revista y le mostró un modelo, ella apenas lo miró y dijo. - Ese es un Choi Jai – - ¿Qué?, pero, ¿Pero cómo lo sabes? – - Mira, - Sofía señaló una de las mangas del vestido, estaba inspirado en un Hanbok con unas ligeras modificaciones que lo hacían exquisito y sobrio, en esta manga había una Jota envuelta por una serpiente – A este diseñador en especial le gusta crear sobre modelos tradicionales orientales, sea el Qipao c***o, el Hanbok Coreano, el Kimono Japonés o el Chut Thai; siempre encontrarás este logo refundido en algún lugar de la prenda. – - Entonces ese estaba fácil, mira esta, - Sofía rodó los ojos hacia arriba, el diseño que Melissa le mostró era de color naranja en la blusa que se oscurecía hasta ser n***o en el dobladillo de la falda simulando un atardecer, tenía un par de ganchos con rubíes en los hombros sujetando la parte delantera y trasera de la blusa y las mangas caían libres por los brazos formando una pequeña T que resaltaba de color naranja. - Ocaso en otoño, es mío, con él gané el concurso de diseñadores novatos hace unos años. – Sofía sonrió mientras miraba su diseño, había enviado el boceto a escondidas de sus padres y su hermana, nunca pudo celebrar ni reclamar su premio ya que quien lo recamó fue su padre. - Lo sabías, sólo tu sabrías eso, estoy ansiosa por que me enseñes – Melissa tomó su mano y la miró con impaciencia, Sofía recibió su solicitud con ternura. - Y lo haré niña traviesa, necesitamos algunas cosas, debemos decirle a tu hermano si está dispuesto a comprarlas; por ahora tengo hambre, ¿Dónde puedo cocinar?.- Melissa se dio un golpecito en la frente. - Que tonta soy, la señora Sol me mandó hace rato a llevarte al comedor, mi hermano te está esperando. – - No lo hagamos esperar más, guíame por favor. – Melissa movió su silla de ruedas con mucha práctica y la guio hasta que llegaron al comedor, Roger estaba leyendo el periódico, cuando las vio llegar lo dobló y lo puso en un lado. - Déjame adivinar Meli, le hablaste de diseño y olvidaste que las esperaba para el desayuno – Melissa sonrió a su hermano pero no dijo nada, no tenía forma de refutar lo que él había dicho. La mesa estaba dispuesta para que Roger estuviera en el cabecero, Melissa y Sofía a sus lados y Cruz al lado de Melissa; había mucha comida, Sofía se sintió un poco tímida, no por que antes un hubiese tenido tanta comida, si no porque no había tenido tanta compañía. Desde niña sus padres la obligaron a comer en la cocina y Armando siempre salía antes o después de ella y nunca compartían la mesa, por primera vez tan lejos de su casa se sintió en familia, lo que la hizo sonreír. - Señorita Sofía, ¿durmió a gusto? – Escuchar la voz grave y penetrante de Roger la sacó de su ensoñación. - Muy a gusto señor Roger, déjeme decirle que su casa es hermosa – - Después del desayuno Meli te llevará a conocerla, recuerda que tenemos que firmar contrato – Ella lo miró y le contestó inmediatamente. - No es necesario señor Roger, yo puedo enseñarle a Meli sólo por el alojamiento y comida – Él le devolvió la mirada y respondió. - Claro que no señorita Sofía, usted es una mujer y tiene sus propias necesidades, así que necesita tener su propio dinero. – - Pero yo tengo mi propio dinero, de verdad señor Roger, no quiero ser molestia – Esta vez Roger puso su mirada mas fría, la que usaba cuando tenía que hacer negocios en la empresa, esa mirada era infalible. - Entonces no puedo contratarla, eso sería explotación y yo no lo hago – Melissa se apresuró a responder. - No, no, no está bien hermano, Sofía acepta lo que quieras, pero contrátala – Luego se acercó a Sofía y dijo en secreto, pero en voz alta. - No te preocupes, él tiene suficiente dinero, es como quitarle una pluma a un ganso – Roger la miró y se apretó el puente de la nariz negando con la cabeza. - Cállate niña traviesa - le dijo. - Hermanito, hablando de otro tema Sofi y yo hemos hablado y quisiéramos poner un estudio para que ella me pueda enseñar mas cómoda. – Él asintió. - Como si tuvieras talento… ¿Dónde has pensado ponerlo? – Melissa ignoró su primer comentario y respondió. - En la biblioteca, no necesitamos cambiar mucho, los libros pueden permanecer – - No, creo que ese espacio también será útil para que estudies, además sabes lo importante que era para papá; que tal... el cuarto de luz, tiene mucha iluminación natural y es un sitio que prácticamente no se usa; lleva a la señorita Sofía para que lo vea, hacen la lista de lo que necesitan y se la entregan a la señora Sol para que se encargue, por ahora nosotros nos vamos, el señor Manrique sigue con sus eternas dolencias y me mando llamar. – - Si mi general – Melissa hizo un mohín y continuó.
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