Era justo la hora en la que todos los empleados buscaban como locos la salida, la hora de la comida había llegado y Bastián lo que menos quería era comer. La resaca y las náuseas estaban cesando pero los estragos aún persistían. Lora se acercó a Bastian, le mencionó que Orlando le había pedido un favor y que ella estaba feliz de ayudarlo, le dijo también que en ese día no comerían que lo mejor que podrían hacer era salir de prisa, Bastián hizo una mueca, no estaba tan seguro de las palabras de Lora, pero al recordar las indicaciones de Orlando sobre el evento, se levantó de prisa, guardó su tablet algunos documentos en su cajón y aceptó las sugerencias de Lora. Laila habló con Emiliano algunos minutos, le cuestionó si la necesitaba para algo y Emiliano respondió que no, a regañadientes,

