El aire parecía seco, la voluntad de Bastián por estar de pie frente a Emiliano era algo difícil de describir, con temor se acercó hasta la oficina de este, tocó la puerta esperando una respuesta que no llego, Bastian sabía que tenía que pasar, en ese instante pensaba que había sido un error dejar que Emiliano lo besara, y no solo eso. En ese momento se reprochaba haber aceptado tomar una copa con Emiliano, pensaba que de no haber sido así, no se encontraría frente a su puerta, con todos los empleados lanzando sus miradas de lástima. Bastián respiró profundo y entró a la oficina Emiliano estaba sentado sobre su silla detrás de su escritorio, vestía un traje azul petróleo, con un fino estampado de líneas negras, su cabello estaba mucho más arreglado que de costumbre, su barba también esta

