A la misma hora, en la misma ciudad pero un sitio distinto, Alonso, bailaba en uno de sitios más icónicos y de moda de la ciudad, con un atuendo en color n***o unos jeans ajustados y un chaleco sin nada más debajo de este, Alonso bailaba y parecía un “Adonis”. A unos cuantos metros Orlando, lo miraba con sutileza su ojos buscaban, con entusiasmo, que Alonso lo observará pero este disfruta con plenitud bailar, mientras Orlando bebía una cerveza de malta, sentado sobre una mesa esperando a que Alonso, desisitiera de bailar. Alonso le llamó al medio día a Orlando, le dijo que lo intentaran de nuevo y este último de inmediato se negó, pues no tenía la más mínima intención de volver a experimentar el bochornoso momento, de que un par de hombres lo vieran desnudo, o almenos no en una situación

