Sabanas azules que cubrían una enorme cama parecían ser el escenario perfecto para lo que acontecería justo esa noche, la humedad en el ambiente se intensificaban, y la luz tenue que entraba por los ventanales, de la terraza hacían del lugar un espacio perfecto, Alonso entró a la habitación Orlando lo esperaba de pie a un costado de la cama cerca del ventanal. Alonso se quitó el chaleco, y su músculos y las líneas de sus músculos, se pronunciaban mucho más debido a la luz que entraba por el ventanal, caminó despacio hasta quedar frente a Orlando, este lo miró y sin tocarlo se despojó de su corbata y desabrochó su camisa y cuando estaba apunto de despojarse de ella un destello, seguido de un estruendo, hizo que ambos voltearan hacia afuera, y la lluvia comenzó a caer, el sonido envolvió l

