La hora de la comida había llegado, Bastian se sentaba al fondo cerca del área de comida y este no tenía idea de nada, apenas había encendido su computador, abierto algunos software de la revista, tomado algunos apuntes de contraseñas, números telefónicos, y se sentía perdido, nadie en la oficina le hablaba y con la única persona con la que tenía comunicación era, Lora, pero ella trabajaba hasta la entrada del lugar y no era fácil conversar con ella, Orlando no estaba en la oficina, había avisado que llegaría hasta después de la comida, tenía algunas diligencias fuera de la revista, y tratándose de trabajo de relaciones públicas, Orlando era uno de los mejores. Así que Bastian no había podido conocer a su jefe inmediato, el bochorno que había pasado con Emiliano, lo tenía temerosos de si

