Dafne y Danna conversaban después de que la castaña les hiciera una presentación más formal a las dos chicas que acababan de conocerse.
Cuando llegaron a la fiesta de Aura, Keily se sorprendió al ver la cantidad de gente que había, le hubiera gustado quedarse en casa a ver videos de terror, pero igual quería estar con Dafne, quien todo lo contrario a la ojiverde creyó que aún había pocas personas.
— Creo que llegamos temprano —indicó Danna dejando a la menor con la boca abierta, si así estaba siendo temprano no quería ni imaginarse como se pondría ese lugar.
La más joven decidió dejar de atormentarse y negó para sí misma antes de bajar del auto y seguir a las dos chicas con las que iba.
Dafne rodeó con un brazo a Keily y con el otro la cintura de la más alta al caminar.
— Luces perrisima —le susurró a Keily al oído antes de entrar.
— Gracias —respondió con algo de duda.
— Mira, por allá está —indicó Danna al ver a la festejada.
Las chicas se acercaron rápidamente hasta donde estaba Aura, una chica bajita de sonrisa adorable y rasgos latinos.
Los abrazos no se hicieron esperar, en cuanto Aura las vio se abalanzó a ellas, tenía mucho tiempo sin verlas y habían sido muy cercanas antes de que la más bajita entrara a la universidad y tuviera que mudarse de estado dejando a su par de amigas aun estudiando la preparatoria.
La más alta le entregó un presente a Aura y Dafne hizo lo mismo, intercambiaron unas cuantas sonrisas y palabras que la ojiverde no pudo escuchar debido a la música. Luego la castaña tomó a su vecina del brazo y la acercó más a ellas.
— Y ella es Keily —indicó.
Aura la miró sonriendo dulcemente, Keily sólo se limitó a corresponder el gesto.
— Hasta que conozco a la famosa Keily —mencionó la más bajita para Dafne.
— ¿Famosa? —cuestionó Keily creyendo haber escuchado esa palabra.
Aura no pensaba responder a esa pregunta, no pensó que Keily la fuera a escuchar, sin embargo, lo hizo y Danna intervino.
— Claro que famosa, Dafne se la pasa hablando de ti —soltó la más alta como si nada.
— No era necesario que dijeras eso Danna —respondió Dafne otorgándole una mirada asesina y una sonrisa falsa.
Entonces la más alta se dio un golpe mental y susurró un lo siento.
La más joven sonrió internamente y sintió una felicidad inmensa por algo que probablemente era tan insignificante.
Quizá la noche perfilaba bien para la menor a pesar de la multitud que la rodeaba.
Aura siguió recibiendo a sus invitados y Dafne llevó a Danna y Keily a beber algo luego de estar bailando.
Tal vez Dafne se sentía con la necesidad de arreglar las cosas luego de que sus amigas prácticamente la delataran frente a Keily.
El pensamiento de la castaña era que si la más joven estaba con ella para que la ayudara a tener una relación con cualquier chica que se propusiera, seguramente se intimidaría o se sentiría usada al saber que Dafne sentía algo más y que solo se estaba aprovechando de la situación. Lo que no sabía la castaña era que no había nada que arreglar y que Keily más que asustada o ultrajada se sentiría correspondida.
— Bueno, Lo —habló Dafne pensandose bien las cosas —. Vinimos a poner en claro el siguiente punto ¿no?
La ojiverde asintió.
— No sé si le paré a alguien lo que no tiene.
— Tranquila, ya me dí cuenta de que sí, y no sólo a las que no tienen, también a los que tienen —respondió para luego soltar un suspiro que en pudo reprimir.
— ¿Y ese suspiro? —cuestionó Danna.
— N-no es nada. Solo estoy orgulloso de Keily —se excusó acariciándole ligeramente la mejilla de la menor.
— ¿Sabes? Yo no noté que nadie me mirara o algo ¿no estas exagerado?
—No, Keily, hablo en serio —respondió rápidamente.
Y claro que lo hacía, se había dado cuanta de cada persona que había visto a la ojiverde, muchos de manera lujuriosa y ella lo único que Podía hacer era tragarse sus celos.
— Yo también me dí cuenta, pequeña. Si se enteraban de tu edad los tipos que estaban arriba seguramente se mataban por no poderte hacer nada sin correr riesgo de ir a prisión —comentó la más alta haciendo a Keily sonreír y sonrojarse ligeramente.
— Entonces lo que falta es ver que tan bien lo haces ya que dominaste lo de la apariencia —añadió Dafne tras el comentario de Danna.
— ¿ Y… Cómo?
Dafne buscó con la mirada, visualizó a un grupo de chicas que se miraban un tanto ebrias así que las descartó de inmediato, tenía que encontrar a alguien que se viera probablemente li más heterosexual posible y que estuviera en sus cinco sentidos.
— ¿Qué tal Aura? —sugirió Danna con picardia.
La castaña sintió como si una luz la iluminara ¿cómo no se le ocurrió antes? Aura era hetero y la más santa de todas sus amigas, no era una virgen pudorosa pero sí La más formal de todas.
— ¡Claro! —Exclamó Dafne.
— Espera ¿Qué? Yo lo decía en broma —respondió la más alta de inmediato.
— No, Danna, tienes razón.
Logró visualizar a Aura charlando con otras dos chicas y Dafne sonrió interiormente, las conocía y sabía que no eran lesbianas. Si Keily no lograba cumplir con lo que le pediría no tendría que morirse de celos en ese momento y tendría una buena excusa para alargar más de lo planeado sus clases y prácticas con la ojiverde.
— ¿Es en serio? —cuestionó Keily incrédula.
—Sí —dijo acercándose más a la menor —. Mira, ve hacia donde está ella con sus amigas. Lo, si logras besar a una chica esta noche tachamos el siguiente punto.
Danna abrió los ojos a tope al escuchar a Dafne. Bueno, no dudaba de que la ojiverde pudiera hacer eso pero si la mandaba entre chicas llenas heterosexualidad quizá no lo lograría.
Keily sentía la mirada de Dafne en la nuca mientras caminaba.
Llegó hasta donde se encontraba Aura y las otras chicas, una rubia de ojos castaños y una pelirroja de mirada zafiro.
La ojiverde entonces aclaró su garganta para saludar tratando de sonar lo más segura posible.
—Hola — dijo la menor, un hola nunca fallaba para romper el hielo.
Las tres chicas le dedicaron una sonrisa cuando vieron que se dirigió a ellas.
—Hola —respondieron al unísono.
— Chicas, ella es Keily —la presentó Aura con sus amigas.
— ¿Y de dónde saliste tú, linda? —cuestionó la rubia pasando una mano por el cabello de la menor.
—Viene con Daf —respondió la más bajita al instante —, es amiga de ella por lo tanto También es mi amiga.
— Ya veo.
— ¿Y de dónde la conoces? —cuestionó la otra manteniendo la platica.
— ¿Estudias con ella? —intervino la primera.
— No, soy su vecina.
— ¿Y tu qué estudias? —siguió preguntando la pelirroja. Keily jamás había estado en una situación igual, siempre trataba de evitar esa clase de charlas, por algo apenas tenía amigos.
—Yo… estoy en la preparatoria —respondió dejando a las amigas de Aura boquiabiertas.
— ¿En serio? — exclamó la de mirada café.
— Sí —sonrió apenas al afirmar.
— No luces como una niña de preparatoria —le dijo la ojiazul viéndola de arriba Abajo.
— A mi me hubiera gustado lucir como tú en la preparatoria, mis senos no salían hasta que como un milagro mi sostén empezó a ajustarme más —comentó la rubia.
— Menos mal te salieron —le dijo Aura.
—No como a Dafne —bromeó la pelirroja haciendolas reír.
Keily sabía que eso era solamente un chiste pero aún así solo fingió una sonrisa ante lo que dijeron de su vecina, porque a pesar de que Dafne no fuera una tetona sus pechos eran lindos y suaves, además poco importaban con ese trasero, con su cara tan linda, su personalidad, sus labios, su todo. Ok quizá Keily ya hasta se había empezado a excitar por solo recordar todo eso, así que decidió hacer a un lado esos pensamientos, debía concentrarse en lo que tenía que hacer en ese momento.
— ¿Alguna quiere bailar? —preguntó la ojiverde con decisión.
— Claro, ya debemos lucir muy aburridas aquí, vamos —fue la respuesta de Aura, sin embargo no solo fue Aura, Keily logró sacar a las tres chicas y estas comenzaron a moverse con ella.
La menor nunca había ido a una fiesta pero le gustaba bailar en su habitación y cantar en la ducha, eso le sirvió para no hacer el ridículo en ese momento.
Dafne no le quitaba los ojos de encima mientras bebía algo con Danna y bailaban, la castaña estaba más atenta a Keily que a cualquier otra cosa.
— Oye, Daf, parece que la pequeña lo está haciendo bien —dijo Danna sacando a la castaña de su burbuja.
— Sí, claro —respondió tratando de mostrar una sonrisa.
—Oye, quizá hasta les baje un poco lo hetero.
— Esperemos solo sea un poco —respondió Dafne para sí misma.
— ¿Qué dijiste?
— Nada, que estoy muy orgullosa de que el proyecto que tengo con Keily esté dando resultados.
Danna se encogió de hombros y siguió bailando.
Dafne hizo lo mismo y volvió su atención a Keily, casi le da un infarto cuando se dio cuanta de que ya no sólo eran las otras tres chicas con la ojiverde ¿en qué momento se les había unido Juno?
Por su parte Keily estaba igual de sorprendida que Dafne, Juno había aparecido para felicitar a Aura puesto que acababa de llegar y se había quedado ahí, por lo visto se llevaba muy bien con la festejada y con el otro para de chicas.
Era la misma Juno, la misma que Dafne le había puesto como pequeño ejemplo, una chica sexi y lesbiana que se le estaba siendo presentada, Keily no sabía como reaccionar, se limitó a sonreír puesto que la presencia de Juno era un tanto imponente, era eso a lo que se refería Dafne cuando le decía que deberia tener actitud, a ser una tops que hiciera dudar de su lesbianes a cualquier chica y de su pasividad a cualquier otra tops.
—Con que amiga de Dafne —dijo Juno —. Sí. Creo que te he visto con ella un par de veces aunque no soy muy cercana a esa chica.
— Sí, hemos salido en ocasiones, es mi vecina. Nos conocemos desde hace tiempo —Keily apenas se pudo creer que todas esas palabras le salieran sin error alguno como respuesta ante lo que dijo Juno.
— ¿Y dónde está ella ahora? —le preguntó con curiosidad.
— Está con una de sus amigas por allá.
— Ya veo, una de sus amigas —dijo Juno con doble sentido — ¿entonces no quisiste hacerles mal tercio?
La ojiverde arrugó un poco el entrecejo y luego entendió a qué se refería la rubia. Le iba a decir que no se refería a esa clase de amigas pero de pronto una nueva canción comenzó a sonar y Aura pegó un grito y un salto de emoción llamando la atención de las chicas.
—¡La amo! —exclamó Aura tirando del brazo de Keily y de la pelirroja para llevarlas al centro de la pista y bailar con ellas de manera eufórica.
Juno y la otra rubia las siguieron, Keily creyó que las chicas podían pasar hasta como poseídas ante cualquier exorcista, por la manera en que cantaban y brincaban al ritmo de la música, pero por alguna razón esa locura era divertida, la hizo sonreír y querer bailar como ellas, liberarse un poco del estrés y moverse entre esas chicas lindas.
De un momento a otro Juno se acercó más a la ojiverde y Keily se giró para quedar frente a ella, ahora eran las dos bailando entre la multitud mientras sonreían.
Dafne vio la escena rogando en su interior que la rubia no intentara nada pero es que Juno tenía fama de me cojo todo lo que tenga v****a, quería ir y decirle a Keily que parara pero no podía ¿con qué pretexto si ella misma la había mandado ahí y la Había llevado a esa fiesta?
La castaña sentía sus latidos en la cabeza y garganta. Supuso desde que la mandó a donde Aura que Keily quizá no lograría el beso y luego de unos minutos iría tras la ojiverde y le diría que ya no importa, que después lo volverían a intentar, ese era el escenario que Dafne se había creado en la mente para luego llevarse a Keily a alguna mesa en lo menos iluminado del lugar y decirle que practicaran un poco juntas, era el escenario perfecto hasta que Juno apareció.