Bakugō aún no salía del shock, tenía sobre su cuerpo al bicolor, comiéndole literalmente los labios. La lengua de Todoroki era bastante atrevida, además de gruesa. Se paseó dentro de aquella irreverente boca a merced. -Mm, ngh...- Shotō tenía agarrada las manos del cenizo, entre su hielo, mientras la otra le acariciaba el abdomen. Katsuki sintió una corriente recorrer su cuerpo. Inútilmente trataba de safarse del agarre, sus manos comenzaron a congelarse. Dolían Bakugō dio vuelta el rostro, completamente sonrojado. Hizo una mueca de dolor, mirando sus manos, sobre su cabeza. -Lo lamento- dijo Todoroki, derritiendo el hielo, era un calor abrasador. Katsuki regresó los ojos hacia Shotō. -¿Qué mierda pretendes?. -Nada, sólo cobraba mí recompensa por salvar tú culo- respondió, mientra

