PRESENTE — ¡Ahh! — grito en cuanto siento que mi brazo golpea contra algo duro y un dolor punzante se instala en él rápidamente. — Bebé, ¿tú qué entiendes por caminar hacia la derecha? — ¡Eso hago! — No — escucho la risa de mi novio, aunque como siga dándome golpes se va a quedar soltero porque yo en poco tiempo igual me mato por las escaleras que acabo de subir — Has ido para la izquierda. — Es que soy medio daltónica. — Daltónica es que confundes los colores. — Seré medio disléxica — corrijo la palabra en cuanto me doy cuenta de que la he dicho mal. — Tampoco es eso. — ¡Pues seré idiota total! — protesto notando el agobio aparecer en mi cuerpo. Eso de tener los ojos tapados no me convence del todo. — Un poco — levanto mi mano con la intención de pegarle, pero dado que mi campo

