capitulo 3

1745 Palabras
El lunes por la mañana me levanté muy temprano, tenía clase a las 7:00am, antes de mudarnos a casa de Adam , mi amiga Kenia solía pasar por mi para irnos a la Universidad, pero ahora Raúl es quien lo hacía, para que yo no tuviera que manejar, no era muy buena haciéndolo y por lo mismo no tenía licencia. Faltaban solo 20 minutos para entrar a clase, Raúl no llegaba y tampoco contestaba mis llamadas, Vlad había salido de la casa muy temprano, y Adam le dio vacaciones a su chófer ya que no lo necesitaría estando de viaje, no tenía otra opción que irme sola. Entre al despacho de Adam y tome las llaves del auto que le regaló a mamá cuando nos mudamos a su casa. Salí a la carretera y me asegure de no exceder el límite de velocidad, la universidad quedaba a unos 15 minutos con algo de suerte llegaría a tiempo para la primera clase. El tiempo seguí corriendo y no parecía estar más cerca de llegar, así que acelere un poco para pasar un semáforo antes de que cambiará de anaranjado a rojo, justo al pasar pude escuchar una la sirena de una patrulla, mire por el retrovisor y efectivamente unas luces azul y rojo me seguían. Me detuve a un costado de la carretera. Un hombre vestido con uniforme se acercó a mi y procedió a identificarse cómo oficial de la policía (algo que sin duda ya había notado) Minutos después estábamos en una estación de policía. Definitivamente llegaré tarde a clase. — Señorita Harper, tiene que llamar a alguien que venga por usted, no puede conducir sin licencia. — Explicó el oficial. Raúl no contesta mis llamadas y mis amigas estarán en clase, así que llame a la empresa de Adam, por suerte su secretaria Dalia es muy amable, seguro podrá mandar a alguien y saldre de esto sin más consecuencia. El teléfono sonó por algunos segundos — Harrison group buenas tardes. — Respondió Dalia con voz profesional. — Dalia buenas tardes, soy Emily. — Saludé sonriente(aunque no podía verme?. — ¿podrás enviar a alguien por mi?, estoy en la estación de policía del centro. — Dije apenada y procedí a explicar la situación.— No te alarmes, solo es algo de la licencia. — Claro, en un momento envío a alguien. — Accedió amable. — Gracias, puedes por favor no comentar nada con Mamá o Adam, no quisiera arruinar su luna de miel. — Entiendo, esta vez no lo haré, pero cuando regresen espero que le comentes sobre este mal entendido. — Lo haré, gracias Dalia. Colgué el teléfono, Después de unos 15 minutos, que se sintieron como horas , vi entrar a Vlad. ¡por dios! de todas las personas a Dalia se le ocurre enviarlo a él, definitivamente mi día iba de mal en peor, se detuvo unos segundos y me miró fijamente antes de pararse frente a un agente. — Buenas tardes, vengo por Emily Harper. — Dijo con voz demandante. — Buenas tardes señor, me temo que aún tiene que pagar una multa, por cruzar una luz roja y otra por conducir sin licencia. Me acerque a ellos para poder escuchar, me sentía un poco apenada de que Vlad estuviera aquí sacándome de este problema. — Hola — saludé en voz baja. No recibí respuesta, solo una mirada de reojo, definitivamente, me daría un gran sermón al salir de aquí, había un hombre detrás de él, parado a una distancia prudente, probablemente el seria quien me llevará a la universidad, no recuerdo su nombre, pero estoy segura de haberlo visto alguna vez en la empresa de Adam. Después de pagar las multas, el papeleo y algunas firmas, salimos de la estación. — Sube al auto, te llevaré a la universidad. — Ordenó. — me imagino ya vas tarde, Mario llevará el auto de tu Mamá a casa. Se acercó al auto y abrió la puerta para que yo pudiera subir, me sorprendió que apresar de su actitud arrogante se comportará como todo un caballero. — Gracias por venir a ayudarme.— Dije casi como un susurro. — Eres mi hermana, papá se molestaría mucho si no lo hiciera.— Dijo restándole importancia a la situación. Así que eso era todo, lo hacía por no molestar a Adam, por un momento pensé que comenzaba a agradarle. — ¿No le has comentado algo a Adam? y no somos hermanos, somos hermanastros. — aclare. — Y no importa el motivo, me ayudaste y te lo agradezco. — No lo hice, Dalia fue muy clara al decir que no querías arruinar su luna de miel. Le di una sonrisa apenada y me mantuve en silencio durante el resto del camino. Detuvo el auto y se bajó para abrir mi puerta, no puedo negar que es un lindo gesto, jamás habían hecho antes algo así por mi, bueno, claro solo Adam mi padrastro, Probablemente de ahí lo aprendió. — Gracias por traerme. — Dije parada junto al auto. — Ya te lo dije eres mi hermana, no tienes que agradecer, vendré por ti a la hora de salida. — No tienes que hacerlo le pediré a Raúl que me lleve. — Estare en este mismo lugar a la hora de salida — dijo con una sonrisa burlona. Sin intención de comenzar una discusion me apresure para entrar a clase, definitivamente había llegado muy tarde. Apenas entre al salón, Kenia se acercó a mi. — ¿ Porque llegaste tan tarde? te deje mil mensajes — Intenté conducir, me detuvieron, mi hermanastro fue por mi a la estación y me trajo hace un momento. — Explique con un breve resumen. — ¿Tú hermanastro? — Dijo con los ojos bien abiertos. — Si Vlad, llegó el sábado, se está quedando en casa de Adam. — ¿ Y como es? — Pregunto con curiosidad. — No es para nada el nerd que pensábamos todo este tiempo, pero puedes conocerlo en la tarde, vendrá a recogerme. El día transcurrió tranquilamente, un poco de nervios recorrían mi cuerpo cada que recordaba que Vlad vendría más tarde por mi. Ni teníamos una relación de hermanos y tampoco éramos amigos, así que me resultaba un poco incómodo. A las 2:00pm salimos de clase, Kenia y yo caminamos juntas hasta el estacionamiento, parecía bastante ansiosa por conocer a mi hermanastro. Y justo como lo dijo, estaba en el mismo lugar, recargado sobre su auto, luciendo su impecable traje, su rostro no mostraba ninguna expresión, tal vez ocultaba la frustración de tener que recoger a su nueva hermanastra de la universidad. — Hola hermosa, — susurro una voz en mi oido mientras me sujetaba por la cintura. no hubo necesidad de girarme para adivinar quién era. — Hola Raúl, ¿ que pasa contigo? desapareciste. — Le recrimine, pero en realidad no estaba molesta. — Lo siento, perdí mi teléfono, tuve trabajo, no pude comunicarme, vamos, te llevo a casa y hablamos. — No puedo, me iré con Vlad. Su expresión cambio de inmediato, ahora lucia molesto y confundido — ¿Con Quien? — Pregunto con una mezcla de enojo y curiosidad. — Vlad mi hermanastro, está aquí, es lo que intentaba decirte antes de que me dejaras en la boda. Antes de que pudiera decir más, Vlad se materializó a mi lado. — Vamos Emily, te llevaré a casa, tengo mucho trabajo ,— dijo ignorando la presencia de Raúl simplemente asentí con la cabeza y me despedí de Raúl sin darle explicaciones. por algún motivo tenía ese poder sobre mi, ordenaba y yo obedecia. El camino a casa aunque no es largo, fue tenso y silencioso, su rostro imposible de leer, no sabía si estaba molesto, cansado o simplemente le molestaba mi presencia. Llegamos a casa y únicamente se bajó del auto para abrir mi puerta antes de irse de regreso a la empresa. Entre y fui hasta la cocina, quería comer un poco antes de ponerme a estudiar, la proxima semana inician mis prácticas profesionales, serán en la empresa de Adam, pero quiero demostrar que me merezco el lugar por mi capacidad, no solo por ser su hijastra. Me concentre en mis estudios hasta que mi teléfono sonó. mensaje de Raúl — Te espero afuera. Emily: — Entra, estoy estudiando. Dos minutos después estaba tocando a mi puerta — Adelante, está abierto. — Grite sin moverme de mi lugar. — ¿Te parece si vamos a otro lugar? no quiero toparme con tu hermanito. — Pidió apenas entro en mi habitación. — No es mi hermanito, es mi hermanastro, y no está en casa. — Me parece bien, es un idiota. — Despotrico en su contra. — No lo conoces. — ¿Ahora lo defiendes? Nos interrumpió en el baño y se comporta como si yo no fuera tu novio. — Yo diría que en el baño te salvo, no parecías estar de acuerdo. — Sabes que quería, solo pudo haber sido Adam, no quería causarte problemas. — Parecía bastante tenso con la conversación. — Ahora no hay nadie en casa,— dije acercándome a él, mientras me quitaba la blusa, rápidamente me tomo de la cintura y comenzó a besarme como nunca antes lo había hecho, con más pasión, se colocó sobre mi, beso mi cuello y bajo lentamente hasta mi pantalón, se detuvo para desabrocharlo, tiro de el, lanzándolo al suelo, comenzó a tocarme, empezando por la punta de mis pies. El ruido de la puerta abriéndose nos hizo levantarnos de un salto, era Vlad, en mi habitación justo ahora. — Largo — Ordeno más fuerte de lo necesario y claramente molesto — ¿Que haces aquí?— pregunte mientras intentaba cubrirme con lo primero que encontre, solo estaba en ropa interior. Entro en mi habitación y tomo la camiseta de Raúl — Largo —grito mientras le arrojaba la ropa a la cara. — ¿Que te pasa? ¿por qué hiciste eso? — Pregunte molesta. — Que sea la última vez que ese idiota entra a esta casa o a tu habitación,— tenía la mandíbula apretada y el ceño fruncido. estaba tan cerca de mi que podía sentir su agitada respiración, tan cerca como para pararme de puntitas y besarlo. ¿que me pasa? estoy molesta y ahora pienso en besarlo. — Sal de mi habitación por favor. La primera vez fue accidente, pero dos veces, y en mi habitación definitivamente lo estaba haciendo a propósito.
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