Narra William No entendía lo que planeaba mi padre, ese intento por unirme de manera forzosa a esas mujeres, por volvernos cercanos con la intención de que las vea como parte de la familia, es un absurdo. El hecho que no haya protestado más por verlas en mi casa y compartir techo con ellas, no quiere decir que yo las acepte. Sigo reprochando su manera de hacer las cosas. Me senté en mi despacho y pedí a mi asistente que envíe mi cronograma de este fin de semana, necesitaba verificar con mis ojos que mi padre sin mi consentimiento había pedido que esa mujer entrara a mis eventos. —Tiene que ser una maldita broma —solté al ver su nombre en todos los eventos. Solté una bocanada de aire y deslicé mi mano por mi rostro. Recordé la última conversación con mi padre y ambos sacamos muchas

