Narra Abbigail Estaba por retornar a la planta principal, pero justo cuando di un paso en el primer escalón, me topé de frente con mi madre. —Oh, cariño ¿Qué haces aquí? Miré hacia atrás para asegurarme de que nadie me haya visto. —Necesitamos hablar —dije tomando su brazo. —Espera, es que me pareció escuchar algo en… —No importa, ven conmigo. La arrastré conmigo y la llevé hasta el jardín. —Espera, espera, me vas a fracturar la muñeca —ella intenta halar su mano, pero no la suelto—. Abbi, por Dios, ¿Qué pasa? La detuve frente a mí y la tomé de los hombros para que me mire a los ojos. —¿De verdad quieres estar aquí? —¿Qué pregunta es esa? —cuestiona sobando su brazo. —Dime, ¿esto es lo que quieres? ¿te sientes bien en este lugar? —Sí, muy bien. ¿por qué preguntas eso? El

