—¿Puedo saber que haces aquí con…este?— Inquiere con su voz entrecortada —No tengo porque darte explicaciones— Erika se levanta, agarra su cartera y se propone a salir. No obstante, la mano de Santi la detiene. Ignorando por completo a Pablo, Santi se acerca y masculle tras de ella. —Erika ¡Por favor!, no sigas con esto, ¿ acaso no te das cuenta que me estás matando con tu rechazo?— Negada a escucharlo, sacude su brazo y se suelta, da dos paso y vuelve a ser sujetada. —Déjame en paz, ¿no entiendes que no quiero verte?— puntualiza al girarse. Aunque su corazón le dolía, por la forma que estaba actuando, reprimió el dolor, quería mostrarse fuerte delante de Santi, demostrarle que no había posibilidad alguna de volver. —Yo puedo salir con quien quiera, y si salgo con Pablo es porque me gu

