Las chicas se habían olvidado por completo de la hora, esa tarde compraron ropas, accesorios, zapatos y demases. Las niñas se compraron cuadernos nuevos que tenían más estilo para escribir sus historias, además de varios lápices. Mientras en la mansión principal, Orión y sus abuelos se encontraban al interior, ese día el castaño poco había visto a su novio. Eirian había estado todo el día en reuniones con su padre y su linda hermana. La chica le había hecho la jornada bastante pesada, era como si Linsai quisiera perjudicarlo en algo, pero el rubio era demasiado inteligente para caer en las absurdas provocaciones de la mujer. A Eirian le costaba entender que tipo de enseñanza le estaba dando Linsai a su sobrina Belén, sólo esperaba que la pequeña no cargara con esa cruz negra. Caía la tar

