Capítulo 9.

2571 Palabras
Kaleb Me sentía muy preocupado por la situación que Leah pasó en ese momento así que tuve que quedarme en su casa esa noche para hacerle compañía y permanecer más tranquilo conmigo mismo. Al día siguiente, la dejé en la editorial alrededor de las ocho de la mañana y luego llegué a la empresa dispuesto a contarles a mis amigas lo sucedido. Quería un consejo urgente pues ahora que he conocido uno de sus puntos débiles, deseo enormemente ayudarla a superarlos. —Hola Wen ¿Estás ocupada? —Entré saludando y mi sonrisa se hizo más grande al observarla junta a Irene con una preciosa sonrisa— Buenos días chicas, hoy también lucen muy lindas. —Ayer fuimos a buscarte a tu casa por la noche, no obstante, no tuvimos la dicha de encontrarte allí ¿En dónde estuviste anoche, Kaleb? —Dormí en casa de Leah —respondí en medio de un suspiro mientras me sentaba en el agradable sillón de cuero. — ¡Espera! ¿Qué? ¿Qué has dormido en casa de Leah? ¿Cómo es eso posible? —Ustedes no han tenido sexo ¿O sí? —Wen cuestionó nerviosa. Vaya mujer. —No, no he dormido en su casa por aquella razón. La verdad es que planeé invitarla a cenar y cómo no la encontré en la editorial, fui a buscarla a su casa...Al llegar la encontré manteniendo una discusión acalorada con su hermana y madre, ellas la trataban de una forma tan horrible...Al final la defendí. Pensé que ya lo peor había pasado, pero, tuvo una crisis nerviosa y no iba a dormir tranquilo en casa sabiendo que la dejé sola con ese problema. — ¿Una crisis nerviosa? Vaya...Eso es muy fuerte. —Por lo que Leah supo decirme, es algo normal para ella ya que le sucede desde niña así que toma antidepresivos. — ¿O sea que sea mujer llena de luz propia toma antidepresivos? No me lo esperaba en lo absoluto. —A pesar que, alguien pueda mostrarse radiante frente a una multitud, nunca puedes saber lo que sucede en su vida privada. Su imagen pública no representa a aquella que no podemos ver. — ¿Y por qué tenía una acalorada discusión con su familia?—Irene se cruzó de brazos, muerta de preocupación. —Leah no posee una buena relación con su familia, ella me ha contado que nunca lo ha hecho porque son malas personas y ayer pude comprobar sus palabras. Realmente me puso triste escuchar todo lo que le dijeron, muy triste. —Pobre Leah... —De una u otra forma, me gustó que me haya dado el gusto de conocer algo tan personal para ella...Sé que es muy íntimo, pero, he querido contárselo porque no tengo idea de cómo actuar frente a ella después de eso. —No hables mucho sobre el tema si ella no quiere Kaleb, tendrías que consultar con un psicólogo que debes hacer...Es preferible pues así no cometes errores que sean graves. —Apoyo la opinión de Wendy, al cien por cierto. —Está bien, les haré caso. —Oh, por cierto...Con todos los sucesos recientes, me he olvidado completamente de comentarles algo... — ¡No me digas! —Entrecerré los ojos. —Oliver ha estado coqueteando conmigo desde el primer día que llegó a esta empresa, por eso cuando Sean entró a mi oficina...Estábamos a punto de besarnos, así que entiendo un poco su molestia. —Sin embargo, no sé si te moleste mi comentario Irene...—Wen sonrió. —Nada que ver Wen, puedes decirme lo que quieras. —Me alegro infinitamente que Sean le haya dado fin a su relación, debido a que aquel día nos dimos cuenta de la razón de eso... —Concuerdo totalmente —Asintió con tristeza— Al principio me rompió el alma en mil pedazos, pero, ahora no es nada más que un recuerdo amargo...Él marcó mi vida por nuestra larga relación, no voy a olvidarlo...Solo que es mucho mejor que nuestros caminos se han dividido. Mina — ¿Así que ese par de estúpidas fueron de nuevo a tu casa a decirte cosas hirientes? —Le pasé una taza de café junto con un postre de chocolate—Leah, no imaginas cuánto siento que te hayan hecho sentir mal de nuevo. —No tienes qué preocuparte por algo como eso Mina, no lo has causado tú. Me causaba una enorme tristeza verla en un mal estado: Sus ojos hinchados y rojos de tanto llorar, su mirada perdida en algún lugar y sin una sonrisa en el rostro. —Y así yo no lo haya causado, me preocupo por ti ya que soy tu mejor amiga y deseo que te encuentres de la mejor manera posible. —Y te lo agradezco infinitamente, no vayas a pensar que no —movió la cabeza de un lado a otro, reí ante dicha acción— Sin embargo, es algo que ha venido sucediendo desde que era una pequeña niña. —Me sigo preguntando una y otra vez cuándo te atreverás a decirles lo que se merecen...No tienes qué dejar que te traten de forma tan despectiva, no tienes por qué permitirlo Leah. —Yo sé bien que ni tengo que permitirlo, no obstante imaginarás lo difícil que es para mí. —Claro que sí, claro. Yo más que nadie que te conozco la mitad de tu vida y es consciente de tus problemas familiares...Sea como sea, te pido disculpas porque no te mereces un mal trato. —En realidad no hay alguien que me entienda como tú lo haces...Sí, mi amistad con Jade es muy linda también sin embargo, eres como mi alma gemela. —Algún sabio, en cualquier lugar del mundo, piensa que encontrarás a tus dos almas gemelas. Una de forma amistosa, con la que vas a compartir tus molestias e ilusiones. Y la otra, de manera amorosa, con la cual comprenderás en su totalidad el amor y el apoyo incondicional. —Tú eres mi otra mitad Mina, contigo me siento muy bien —Sonrió, de manera ligera— Tus abrazos causan que me olvide de todos esos problemas que me vuelven un desastre...Hasta hace unos días, creí que eras la única que podría darme tanta paz con una muestra de cariño tan mínima como aquella. Enarqué una ceja, lo que dijo me hizo pensar en qué había algo que no se ha tomado el tiempo de contarme. —Oh Leah, hay algo que no me has dicho ¿No me equivoco, cierto? —Por supuesto que no, Mina, sabes cuando estoy ocultándote algo... — ¿Y me vas contar sobre qué se trata o no? —Quiero decírtelo, es solo que me siento...Un poco nerviosa respecto a eso. —No voy a obligarte, no te preocupes. —Me da pena decirlo, es que voy a sonar como una niña de secundaria...—agachó la cabeza gracias a que se sonrojó de repente— Ay no, qué vergüenza. —Vamos Leah...No debe ser para tanto. — ¿Me creerás si te digo que Kaleb me ha causado la misma sensación? Aquella que solo tú...Qué solo tú eres capaz. Seguramente, abrí los ojos un poco más pues me encontraba sorprendida. —Está bien, no me lo esperé —me senté frente a ella en estado de shock. — ¿Ves? Te lo dije... —Dime algo, mi Leah...—Suspiré— ¿Es que ese hombre te gusta al menos un poco? ¿Te pone nerviosa su cercanía? ¿Te pones ansiosa por verlo de nuevo? —No hemos estados juntos más de tres veces...Solamente sé que la piel se me pone de gallina cuando esté tan cerca de mí que puedo sentir su respiración. Es muy guapo, por qué negarlo y caballeroso...Es amable, lo ha sido conmigo. —En mi poca experiencia amorosa, consideraría que estás entrando en esa etapa de...Bueno, digamos que empieza a atraerte físicamente. —Mina, no es físicamente...Es también por su personalidad, jamás he conocido a un hombre como él...Ni siquiera a uno. —Entonces, es de suponer que vas a presentar a Kaleb lo más pronto posible... — ¿Y si las cosas con él no resultan? ¿Qué hago si ya le mostré una de las partes más importantes de mi vida? —Entiendo tu posición Leah, claro que lo hago...Si tú deseas, preséntame a ese hombre cuando ya tengas mayor certeza del tipo de relación que estás formalizando con él. —Veamos si surge algún tipo de relación con él, aunque al paso que lo dejo entrar a mi mundo...Es más que evidente que sucederá. —Como sea, Leah, yo te deseo la mejor de las suertes...Lo juro, y sabes que si tienes alguna duda o necesitas un consejo, yo te ayudaré encantada. No quiero que te olvides de ello, no interesa que estemos peleadas o lo que sea...Toma mi palabra y cree en lo que te digo ahora. —Yo sé muy bien que puedo confiar en tus promesas tan leales, Mina. Muchas gracias —observé que su rostro se relajó un poco. Dirigió su vista hacia su reloj de mano— Ya es hora de regresar al trabajo, tengo un libro que escribir. —Como imaginaba corazón, prefiero mil veces que tú estés escribiendo algo que te alivie el corazón a que estés llorando por algún lugar. —No estoy segura si lograré sentirme mejor para cuando llegue a la oficina, además necesitaré tomar un taxi puesto que no traigo mi auto...Kaleb me ha dejado en la editorial por la mañana. — ¿Qué tal si lo llamas para qué te haga un poco de compañía? Por supuesto que es mil veces mejor que él pueda estar allí si yo no soy capaz. —Por supuesto que no pienso llamarlo a que me haga compañía, no al menos cuando parece que me hubiese pasado un huracán por encima. —Pero, Leah, no sé si te has puesto a pensar en qué Kaleb pasará a verte...Si le preocupas y es amable contigo, obviamente va a estar preocupado por ti. —Ahora qué lo dices, me he acordado de algo...Kaleb, dijo ayer por la noche que para él soy un delicado pétalo de rosa y aunque puedo romperme en cualquier momento, cuánto daría por ser mi dueño... — ¡Eso quería escuchar! ¡El hombre siente lo mismo qué tú! —No lo sé...También, por un instante pensé que iba a besarme y no lo hizo...Pero, sí comentó que no deje que me ponga un dedo encima hasta que me haya dado el cielo y las estrellas. —Qué va, el hombre es un galán. —Bueno, galán o no, sabes lo que me causa acercarme una persona de esa manera. Él ha cautivado mucho mi atención, no puedo decir lo contrario, pero, no tengo idea si seguirá en mi vida o si se irá de repente como algo pasajero. —No podemos predecir el amor, aquello es más que evidente así que te pido que disfrutes las sensaciones que te causa y que no pienses en cuánto durará. Céntrate en pensar en lo que has aprendido estando a su lado y si tu amor es correspondido de la misma forma. — ¿Y qué decimos de la atracción? —Es el primer paso, sí que lo es...No obstante... — ¿No obstante, qué? —No confundas el amor con deseo y el deseo con amor que son dos cosas completamente distintas. También que una noche de pasión y besos calurosos bajo la luz de la luna no significan que está completamente dispuesto a pasar contigo el resto de su vida o estar para ti en los momentos más difíciles. Tampoco olvides que el amor se demuestra a través de acciones y no sólo de palabras porque es más, mucho más, que eso. El amor se reduce a la complicadad, la confianza y la amistad, la intimidad y la proyección a futuro. —Entiendo cada una de tus palabras Mina, no pienses lo contrario sino que aún me cuestiono cómo sabré cuándo habrá llegado el momento de aquello. —Leah querida el amor no se trata de autocuestionarse, no lo olvides. Se trata de dejarse llevar al principio y quedarse en cuanto veas que te encuentras en el lugar correcto. —Cada vez que vengo o que te veo y hablamos, me pregunto como es que tienes ese poder de con tan sólo palabras hacerme sentir mejor que nunca. Eres como un precioso ángel. —Para eso estamos los amigos, soy tu mejor amiga y siempre repito que estaré para ti sin importar lo que suceda, entonces tómalo como una promesa y no olvides que es lo que mi corazón siente nada más. Todo lo que hago por ti lo hago por el amor tan inmenso que siento, desde que te conocí me haz dado esa oportunidad de mostrarme tal y como soy frente a ti. El hecho de hacer que alguien se sienta tan cómodo con tu compañía es un privilegio que tienen muy pocas personas así que de una u otra forma necesito agradecerte de una vez por todas. Aprovecharé que nos hemos puesto un poquitín sentimentales para mencionar que realmente, realmente desde mi corazón quiero que alejes esas cosas que nada más te hacen daño. Tú eres mucho más fuerte de lo que crees ,muchísimo más, pero, necesitas demostrarlo ahora más que nunca. Muestrales a todos quién eres y de lo que eres capaz no porque seas una mala persona, sino que a veces hay que hacerlo para que los demás entiendan que está bien y qué está mal. Siempre vas a valer mucho más que aquellos que tienen la desfachatez de criticarte o siquiera de faltarte al respeto. Necesitas saber algo Leah y es que aquellos que critican y hacen daño a los demás es porque ni siquiera se aceptan a sí mismos tal y como son. Y tus lágrimas que son cien por ciento reales y estas no valen la pena ser derramadas por alguien que realmente no lo vale ni un poco. Con todo esto quiero decir que es momento que se acabe todo esto aquí, vayas y escribas un hermoso libro, como todo lo que ha sido tu creación, en tu oficina y que después vayas y busques a quienes te hacen daño y les digas que ya no los quieres ni un minuto más contigo. Deshazte de personas tan imbéciles y concéntrate en quienes te hacen bien, ellos que te aceptan y no te dicen o te critican por ser quien eres ahora. Piensa en que la vida te ha puesto un hombre maravilloso y que parece prometer mucho en tu camino. Así que aprovecha lo que él tiene por ofrecerte al igual que yo y mi amistad. Continúa haciendo eso que hace que tu corazón lata cada vez más fuerte , escribiendo y regalando tanta pasión y alegría en cada una de tus letras, simplemente sigue siendo tú sin tomar en cuenta lo que suceda a tu alrededor. — ¿Entonces te parece que debería seguir siendo la mujer de la pluma? — ¿Acaso Kaleb no te ha puesto ese apodo tan peculiar? — Claro que así, estoy orgullosa de que alguien tan bueno me llame de esa forma. — Entonces sí, tienes razón.Continúa siendo la mujer de la pluma, tal y como lo has sido hasta ahora.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR