Mientras Samantha y Madison llevaban a su madre de compras yo fui a casa de mis padres a saludarlos, estuve un rato con ellos y cuando iba de salida recibí una llamada. —Señor Michel —se escuchó del otro lado del teléfono— habla Vladimir, ha pasado algo, Samantha y su hija han desaparecido. Desaparecido, es una palabra que asocio a algo que se esfuma, como un fantasma, mi mujer y mi hija no son fantasmas. —¿Qué estás diciendo? ¿Cómo que han desaparecido? —Las han llevado en un auto blanco, hemos tratado de seguirlos pero los perdimos. —Maldita sea Vladimir, ¿y entonces qué hacían ustedes? ¿Por qué las dejaron solas? —Señor, las traeremos de vuelta, necesitamos que esté aquí lo mas pronto posible. —Aquí ¿dónde? —Espere donde está y ahí lo recogeremos. Fueron minutos interminables

