—Sam, ¿por qué tus padres no viven aquí? —me pregunta evidentemente intrigado. —La relación de mi padre y mi abuelo no era muy buena. —¿Por qué? —Quería respuestas, y yo se las iba a dar en ese momento, nos quedamos en el jardín de atrás tomando un café, luego lo invité a la cabaña. —Se directo, no es eso lo que quieres preguntar. —Perdón, pero me causó mucha intriga el que tus padres vivan aislados del mundo, en medio de la nada y rodeados de tanta seguridad. —Mi padre es un narcotraficante. —¿Qué? —su reacción es de asombro y hasta cierto punto de reproche ¿narcotraficante dijiste? Entonces todo esto, y tus negocios, todo… —¡No! ¡No tiene nada que ver! —¿Entonces Samantha? ¿Te sacaste la lotería? Porque de otro modo no entiendo nada. —Si te calmas y me escuchas yo te explicaré t

