Estoy acostado junto a Sam, disfrutando de la paz que emana, su respiración es suave y acompasada, duerme profundamente, yo beso su cabello y me envuelvo en su suave olor; me quedo mirándola y me pregunto ¿será consciente de todo lo que me provoca? ¿será consciente de que yo por ella haría y daría todo? —Eres tan hermosa mi vida —lo digo mas para mi que para ella, no quiero interrumpir su sueño—. De repente timbra mi celular y al ver la pantalla es un mensaje de texto. Quiero verla. Se me revuelve el estómago al tiempo que se hiela mi sangre. No. Eso jamás pasará, estoy cumpliendo con mi parte y no te quiero cerca por ningún motivo. Lo apago. Y llamo desde el teléfono de la habitación a Jason. —Necesito un teléfono nuevo, el mío está dañado; cambia de número y quiero la línea priv

