Vaya despiste el mío, según yo iba a firmar la autorización para que Samantha pudiera recoger a mi hija y lo olvidé —Cielo, perdón perdón, se me pasó por completo comunicarle a la dirección, ponme por favor con la maestra Rodríguez. —Señor Michel, creo que ha olvidado llenar una autorización para que su esposa pudiera recoger a su hija. —Así es maestra, perdón pero por venir a prisa lo olvidé, Samantha es mi esposa y está autorizada a recoger a mi hija, mañana firmaré el documento. —Además que Madison se puso feliz al verla, pero por motivos de seguridad tenemos que cerciorarnos. —Comprendo y le agradezco, hasta mañana. Escucho a través de la bocina la vocecita de mi hija gritar con emoción “mami", tuvo siempre el anhelo de tener una mamá y ahora tiene a la mejor. —Amor, ya está

