Para Gian el tiempo fue lento-rápido y un poco cruel. Su hijo había dejado de preguntar por su otro papá, pero al doncel le preocupaba que todavía lo extrañara y que al darse cuenta que no importaba lo mucho que lo llamara, este nunca iría a su encuentro, por lo que solo dejó de hacerlo. Sus dudas estuvieron presentes hasta que un día escuchó a Do Jang llamar a Shaoran “papá”. Gian no estaba seguro de cómo se sintió en ese momento. Se dijo que debería de estar feliz porque su hijo al fin se había olvidado de Joon Ho, que ya no sufriría porque lo extrañaba y ahora él también debería de hacerlo, porque la persona por quien lo recordaba, ya lo había olvidado. Con el no pensar en Joon Ho también llegó el segundo cumpleaños de su hijo, el cual fue festejado bajo un árbol de cerezo que acabab

