Brooklyn —Estoy tan felíz por tí, Cara —digo mientras la estrecho entre mis brazos, más que contenta por la noticia que me acaba de dar—. Serás la mejor madre del mundo. Cuando nos separamos pude ver su mirada café brillosa por las lágrimas contenidas y por un momento siento que también se me escaparán unas lágrimas de emoción. —Pensar que nos conocimos de adolescentes y ahora ambas estamos casadas y tendré un bebé —suspira melancólica—. ¿Puedes creerlo? —Claro que sí. ¿Sabes cuán contenta estoy de que seamos mejores amigas? —le doy un suave apretón a su mano entre las mías. —También yo, Brooke —vuelve a abrazarme, estrechándome entre sus delgados brazos. Sabía que su matrimonio con Michael era para ella un sueño por lo que, tarde o temprano, formarían una hermosa familia. Además, no

