Cuando llegamos al hospital de la ciudad el chofer entró por la zona de entrada principal y volé en dirección a las ventanillas de información, grité desesperado, pero la única que me hizo casa fue una señora muy mayor, que sentada junto a otra más joven me dijo que tenía que dirigirme a urgencias. No estoy acostumbrado a la sanidad pública, pero la señora, muy amable pidió a la joven que me acompañara al pasillo que debía seguir para llegar a urgencias. Esta caminaba muy lento y casi comienzo a gritar, de nuevo, pero recobro la sensatez y sigo a la mujer. De una mirada atrás veo a mi chofer. “Inútil”, es lo única que me da para pensar cuando siento que nos sigue. La mujer, que parece asustada me indica que al final del pasillo veré la zona de urgencias. Agradezco que me haya guiado y corro, con el chofer siguiéndome los talones. Paso por varias puertas hasta que mi visión periférica nota algo que hace que mi cerebro mande parar a mi cuerpo. ES ELLA. Doy varios pasos atrás, por la ventana de una puerta en la que hay una señal de prohibido pasar veo una camilla y la veo a ella, está tapada con una sabana y parece llevar algo en la cabeza. Trato de abrir la puerta pero no puedo. Vuelvo a insistir, pero nada. Veo al chofer coger de un brazo a un enfermero y coger su identificación, que pasa por un lector. La puerta se abre mientras el enfermero nos grita. Me da igual, de hecho con eso ya he perdonado al inútil del chofer. Me dirijo con paso firme hasta Carolina, pero un hombre de bata verde me para.
- No puede estar aquí. - Su voz es serena y, en cierta forma, me calma. Saco mi cartera y estoy a punto de sacar el fajo de billetes que tengo, pero el hombre de bata verde parece saber mis intenciones y posa su brazo en el mio. - No amigo, eso no es necesario. Acompáñeme. - Me aleja un poco y la camilla con Carol sigue su camino. - ¿Es familia suya?
- No.- no voy a mentir, parece que quiere ayudarme y le voy a decir que en cuanto pueda la voy a sacar de aquí. - Ella es alguien especial que esta en una mala relación.
- Entiendo, ¿él hizo que chocara contra el vehículo? - Me quedo un segundo callado, realmente no se que ha pasado en ese maldito sitio. Pero esto es genial para mis planes, no me gusta decirlo así, pero si ha sido un golpe de suerte.
- Ella, ¿como está?¿si es demasiado difícil me la llevo al mejor hospital de la ciudad? - El hombre me mira casi con ternura. - Está en uno de los mejores hospitales de la zona, de los más nuevos y mejor equipados. Puede guardar su dinero, o usarlo para ayudarla de otra forma. Carolina no está grave. Ahora vamos ha hacerle un par de pruebas diagnosticas y ver si tiene algún daño más profundo de lo que se ve a primera vista y por eso no despierta, pero en cuanto tengas los resultados, se los hago saber. Ahora tiene que ir a la zona de espera de urgencias.
- De acuerdo, doctor....- Me doy cuenta que no me ha dicho su nombre y uso la misma táctica que en su día usé con Carol y no funcionó.
- Martín, Doctor Martín. Y ahora vaya antes de que llamen a seguridad. - El doctor Martín señala a una enfermera y esta, de forma más amable que sus compañeras de las ventanillas me acompaña hasta una sala con asientos, maquinas de comida y bebida y un motón de gente nerviosa que espera noticias de sus familiares.
Es hora de actuar. Aviso al chofer que está en la maquina sacando café y le pido que llame a nuestro topo en el almacén de bebidas, cuando entra mi hijo Henry en la sala.
-Daddy, ¿que ha pasado?
- Carolina ha tenido un accidente. Necesito que te encargues de una cosa. Ve al almacén y que todos tengan claro que Jota empujó a Carolina delante de la carretilla. - El chofer entiende a la perfección que debe hacer y se retira para hacer una llamada.
- Vale.- Dice Henry .- Esto te va a costar el mismo favor de vuelta. - Le miro inquisitivo, pero no dice nada mas. Se da la vuelta y se va por donde entró.