Sahara llevaba rato dibujando trazos sin sentidos, en una libreta que traía siempre consigo para tomar notas en las reuniones. Ya había pasado media hora desde que Kaleb se había marchado de la empresa para almorzar con unos accionistas, comida que la joven debió asistir, puesto que era la asistente personal del "jefe" pero que por su orgullo, declinó y prefirió quedarse en el despacho. Luego de debatir si salir o no, decidió ir por una hamburguesa, aunque para ello debía tomar un Uber hasta la avenida principal. Marcó el primer piso y se recostó del metal frío del elevador mientras este bajaba lentamente. El moviendo la hizo sentir un poco mareada, pero se recompuso al tomar unas grandes bocanadas de aire. —Mi amor, mami va por comida, aguarda un momento —habló Sahara acariciando su v

