(Bastián) No sabía si intervenir o no. De lo que sí estaba seguro era de que tenía que sacar a Almendra de ese lugar, no le hacía nada bien encontrarse con su papá, sabía el daño que le había hecho, no solo psicológico, también físico, lo pude notar el primer día que hicimos el amor, su espalda estaba llena de pequeñas líneas de cicatrices de golpes con un cinturón, un látigo o algo así. La tironeé un poco para que continuásemos avanzando, ella se apartó de él y dio dos pasos, solo dos antes de que la voz potente de ese hombre nos detuviera en seco. ―Tu mamá ya no está conmigo. Ella se soltó de mí, yo no quería, se volteó, desanduvo los dos pasos y lo quedó mirando. ―¿Y eso a mí qué? ¿Qué quiere? A mí me importa nada lo que usted y ella hagan con su vida. Yo ya no soy su hija, lo d

