Los murmullos de unas voces hacían que Magnolia abriera lentamente sus ojos, al mirar su mesa de noche el reloj marcaba las siete en punto, ya debían de estar despierto los Collins para poder asistir a clases, con un poco de pereza se levantó mientras caminaba en dirección al baño. Podría jurar que en la noche había escuchado unos ruidos provenientes de afuera, aunque también pudo haber sido solo un sueño. Rápidamente se dio una ducha y escogió su outfit del día, bajo las escaleras rápidamente pero grande fue su sorpresa al ver que nadie se encontraba ahí, miró a su al rededor y noto que Camille, Sylas y Raiven estaban fuera en el patio junto con los animales. Sabía que algo había ocurrido, pues estaban en el suelo y había mucho revuelo entre ellos. Camino en sí dirección lentamente temiendo interrumpir algún tipo de conversación privada o algo por el estilo, pero en el momento en que llego sus ojos se abrieron a tope y su corazón dio un vuelco. Una tristeza invadió si ser y sus ojos lo hicieron notar, aquellos pobres animales estaban sin vida en el suelo cubiertos de sangre.
- esto es lo que ha estado pasan últimamente, los osos vienen y dejan los animales así, esto a significado una gran baja en producción, además de que no es la mejor manera de morir- Camille miro a uno de los encargados y ordenó retirar los cuerpos para poder faenarlos, luego miro a Magnolia y suspiro profundamente. - lamento de todo corazón que tuvieras que haber visto esta escena, los animales se ponen nerviosos y no descansan lo suficiente, ahí es donde entras tú, quiero que estés a cargo de ellos, intenta relajados y evaluar su estado de salud, espero que puedas hacer eso-
- con todo respeto señora Camille, quiero comentar que esto no lo hicieron osos, los osos probablemente se hubiesen comido todo, o incluso llevar el cuerpo a otro lado, además esto se nota que fue hecho con alevosía, incluso se podía decir que solo lo hicieron para que los animales sufran. Podría decir que lo hicieron coyotes, o perros salvajes, incluso se podría decir que fueron... -
-lobos - interrumpió Sylas - si me disculpan debo ir a arreglar unos asuntos, lamento decirles que no podré asistir a clases, además también les diré que Doran no podrá llevarlos a ustedes - dijo mirando en dirección a Magnolia y Raiven. - ya que Kayn salió antes de que despertáramos, así que lamento pedirte este favor linda Magnolia, ¿podrías llevar a Raiven a clases? -
- no se preocupen, lo llevaré sin problema. Espero que este tema se solucione pronto, vámonos Raiven-
Magnolia y Raiven comenzaron su caminata, lo bueno de todo esto es que la ciudad no se encontraba lejos de la casa de los Collins, así que el viaje no sería tan largo. Lía y Raiven tuvieron un viaje ameno, a pesar de la situación que había ocurrido hace un instante, Lía encontraba en extremo a agradable a Raiven, y claro, pues había tenido más tiempo de poder conversar con él. Para intentar de romper el hielo, Magnolia comenzó una charla y así poder conocer más de la familia Collins y lo que hacen.
- oye Raiven, ya que estamos en noviembre y pronto a navidad, ¿que suelen hacer ustedes para celebrar las fiestas? - sonrió en dirección al pequeño.
- bueno, la verdad no somos muy de navidad, no quiere decir que nosotros no la celebremos, pero ya sabes, eso de árboles y pasar tiempo en familia no es lo nuestro, es muy raro que todos estén en casa al mismo tiempo, y las diferencias familiares son grandes -
- creo que ya me di cuenta, la verdad, los caracteres de ustedes son muy marcados, es algo inevitable supongo, después de todo llevar una empresa y permanece en pie junto al negocio familiar no debe ser muy fácil -
- algo así, es más de territorio, también todos son muy viejos para este tipo de cosas, cada uno hace su vida, pero dejando de lado eso, me gustaría hacer cosas navideñas como hace la gente normal -
- podríamos hacer galletas de navidad, sería una buena idea, ¿no crees?, además, a que te refieres con que es más de territorio y son mayores, no creo que tus hermanos sean tan viejos, bueno, en comparación a tu edad claro que puede ser, pero no quiere decir que sean tan viejo, aun son jóvenes como yo-
- no, tú eres joven, ellos son viejos, es como si vivieran tres veces en lo que tu vives un año, es complejo - sonrió Raiven, su rostro reflejaba la emoción de poder por primera vez realizar actividades navideñas.
- cómo los perros quieres decir, ¿no? -
-algo así, los Collins somos igual que unos animales, somos algo salvajes y eso la gente lo sabe, se dice desde hace años, pero aun así creo que es una exageración, de todas formas, somos nosotros quienes los cuidamos y damos trabajo a la gente, los libros antiguos dicen esas cosas y bla bla -
Raiven seguía hablando, sin embargo, Magnolia ya no estaba prestando atención, las dudas comenzaron a nacer y llamar más si atención. Al parecer los Collins no eran solamente una familia que tenía un negocio bastante grande, si no que tal vez iba un poco más allá. Podría sonar un poco estúpido, pero ya eran un poco evidentes con las descripciones de ellos mismos, al menos el pequeño Raiven ya estaba soltando bastante información.
Cuando dejo al pequeño en su sala de clase, Lía se dispuso a dirigirse a sus clases, mentiría si dijera que estaba prestando atención, su intuición decía que debía de averiguar lo que estaba pasando, sentía que faltaba información y le ocultaba otra parte. Al salir de clases, Lía camino en dirección a la biblioteca de la ciudad, quería ver si podía encontrar información sobre los Collins, pues en Internet no había nada del otro mundo, básicamente lo mismo que Camille le explico en un principio, lo justo y necesario.
Lo que más le gustaba de la ciudad, era que seguían manteniendo esta vibra de época antigua, todo construido con madera y fachadas campestres. La biblioteca en un gran edificio de tres pisos que parecía una especie de castillo medieval era muy llamativa y linda. Al entrar se podía sentir el aroma a madera viejo, humedad y abandono, al parecer la gente no frecuentaba este lugar a menudo. La recepcionista tenía un gran mesón el cual estaba lleno de libros, Lis se acercó directamente a ella para poder completar su búsqueda.
- Hola buenas tardes, sabrá si tiene disponibles libros sobre la historia de Haines, o los collins, necesito información sobre ellos- sonrió mientras su uña golpeaba el mueble mostrando una clara señal de entusiasmo.
- Hola, lamento decirte que todos los ejemplares fueron retirados de la biblioteca hace unos años, seguramente los Collin tendrán ese tipo de libros en su biblioteca personal, si quieres probar suerte deberías hablar con ellos, no conmigo, aunque seguramente no te entreguen esos ejemplares, no son mucho de hablar con las personas o estar en casa, pero suerte y lamento no poder haberte ayudad-
- muchas gracias de todas formas- La decepción era evidente, pero lo único que generaba eso era más incertidumbre acerca de los Collin y su largo camino en Haines. ¿Por qué razón los Collin quitar todos los libros acerca de ellos y su familia de la biblioteca si se supone que fueron uno de los grandes miembros fundadores?, era muy extraño que no buscaran ese tipo de atención, como si quisieran ocultarla de alguna manera. La única opción que tenía era buscar en la biblioteca de casa, el punto es que no sabría si Camille dejaría que leyera aquellos libros.