He preparado mi equipaje y casi el de Nero, pues él está poniéndose de acuerdo con el resto de personas que vamos en el avión, sobre temas de seguridad, mientras metía cosas sin ton ni son en la maleta. Bajo a informar a las cuidadores de mi madre y de Viki, que sepan que hacer en cualquier momento y si hay algo grave que me llamen para que vuelva corriendo. Ambas me tranquilizan y Nero entra en la cocina justo cuando estoy diciendo esto último. - Occhi carini son las mejores cuidadores que encontré. ¿No confía en mi buen gusto después de casarme contigo?- Nero pasa a mi lado besando mi coronilla y ambas cuidadores sonríen, tomando la cara de ambas del color del tomate. Subo mi ceja, supongo que es su forma de ser, no puede evitarlo. Al final me he acostumbrado y empiezo a creer que no

