Te quiero

3202 Palabras

Si bien el día lunes partió de nuevo con besos en mi cuello y abrazos y toqueteos en zonas bastante comprometedoras, nos habíamos quedado dormidos. Así que corrimos a la ducha. Apenas cabemos juntos, pero tuvimos que hacerlo. El apuro no fue obstáculo para que trataran de darme desayuno a la fuerza, unos huevos revueltos, porque no puedo tomar la pastillita famosa con el estómago vacío, y un POCO de café. Sí, poco. El doctor dijo que tenía que disminuir su consumo, y como es un alimento sagrado para mí, no hay opción de eliminarlo. Por nada del mundo. Tampoco me gustan muchos los huevos pero... hay que hacer concesiones. Yo tomo café y me dan huevos revueltos. Comí algo de mi plato, él ya había terminado el suyo, yo trataba de comer sentada en uno de los taburetes altos de la cocina, mie

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR