Me despierta la alarma del teléfono. Son las seis y media de la mañana y hoy tengo que ir a mis prácticas en la mañana. Y Por Dios que hoy no quiero salir de la cama, ni del departamento. Me duele la cabeza. Y tengo hambre. Me acuerdo de todo lo que pasó ayer en la tarde… esperen. ¡Peter fue a buscar a ese asqueroso! ¿Lo habrá encontrado? Doris me hizo tomar algo y no supe nada más del mundo. Me doy vuelta y Peter está durmiendo a mi lado, pero vestido y sobre la cama. Ni siquiera supe a qué hora llegó. Tiene la cara y las manos intactas. Bien, no hubo golpes. Voy al baño y luego a la cocina a preparar café. No quiero despertarlo aún. En la cocina, prendo la luz y me quedo pensando. Ese tipo me tocó las piernas, pero no logró nada más. No quiero pensar qué habría pasado si no hu

