Algunos días después... —Dana, me temo que sufres un trastorno de estrés postraumático —Anna anotaba todo en su libreta. Ella era excelente, desde que la conocí no ha dejado de hacerme preguntas sobre mí o mi pasado—. Debido a eso es que a veces sufres alucinaciones, por ejemplo las que me contaste. La muerte de tu madre, la persona que te puso en peligro, y las que estuvieron también allí, son eventos que jamás has experimentado en la vida. Y aunque quizás algunos no tengan significados para ti, el trauma se queda. A veces por siempre. No dije nada, solamente miré la alfombra. —Supongo que debo tomar medicamentos, ¿no es así? —No exactamente, primero probemos con la terapia e iré viendo que solución le podemos dar... —comentó, nuevamente tomó su libreta y anotó—. Dana, ¿me habías dich

