-Mi apa se pasa- me decía Alma mientras se acomodaba en el asiento del copiloto de mi camioneta, íbamos a Culiacán para que realizara los trámites de su inscripción al nuevo semestre, - Como se le ocurre decirle al Cristiano que no te busque- seguía renegando con su padre, -debo admitir que también me pase, no debí hablarles como lo hice- respondí algo apenada, Aurelio había cruzado un poco la línea, sì; pero eso no me daba el derecho de faltarles al respeto, pude decirle con buenos modos que Cris era bienvenido en mi casa y no gritando como lo hice, eso solo ocasiona que le guardara más resentimiento; tal vez si se daba la oportunidad se diera cuenta que Cris es buen muchacho. Me preocupaba que a causa de eso Cris se había alejado de mí, sin embargo, tenía la esperanza de arreglar las

