[ZEHRA] Pasan varios días antes de que el ruido encuentre una forma definitiva. No son días tranquilos, pero sí contenidos. Días de reuniones cerradas, llamadas medidas, silencios estratégicos. Leonardo sigue preso. Lautaro avanza con las pruebas. La DEA cruza información. Todo parece moverse en un orden frío, técnico, casi impersonal, como si el caos hubiera decidido tomar distancia. Yo también intento hacerlo. Me concentro en lo inmediato: el cuerpo, el embarazo, las decisiones prácticas que no admiten demora. Duermo poco, pero duermo. Hablo lo justo. Evito pantallas. Jordán se convierte en un sostén silencioso, constante, sin preguntas innecesarias. Es difícil encontrar la felicidad absoluta en medio de todo este caos, pero nuestro amor consigue ser un bálsamo que me recuerda que au

