Revelación

1152 Palabras
Cualquier vida, por larga y complicada que sea, en realidad consiste en un solo momento: el momento en que un hombre sabe para siempre quién es. Jorge Luis Borges Hay momentos en la vida que se transforman en trascendentales. Es ese segundo en el que la verdad se revela frente a nuestros ojos y sabemos, a ciencia cierta, quiénes somos, o, peor aún quién es el que está a nuestro lado. Los rostros, marcados por el desconcierto se habían multiplicado entre todos los presentes a esa gala. Los murmullos no se hacían esperar y la incredulidad reinada en todos los rostros, menos en el de la abuela Carol, quién sabía muy bien quién era esa niña en realidad. _ ¡No! _ un grito ensordecedor fue lo primero que se escuchó. Nanci había enloquecido en el acto _ eso no puede ser verdad… _ dijo histérica, pero luego, recordando su eterno papel bajó la mirada como si alguien la hubiera agraviado y volvió a hablar. _ Hermana…baja del escenario…no debemos ofender a los dueños de Trascender _ tras estas palabras los murmullos se acrecentaron. _ ¡Siobhan! _ grito ahora el señor Reyes _ desciende ahora mismo de ese escenario. Estás ridiculizando a la familia Reyes _ la cara regordeta del hombre se había tornado a un color rojo intenso y es que la furia le subía por los poros de todo su cuerpo. “Esa mujer realmente está loca”. Se escuchó decir de repente a uno de los presentes. Un fuerte coro de críticas y palabras crueles le siguió a ese comentario y ahora el ruido de voces discordantes criticando y dando su opinión era estruendoso. Todos hablaban, todos creían tener la verdad. Todos en ese lugar escucharon y juzgaron sin tener la menor idea de cuál podría ser la verdad, solo siguieron la voz que había gritado más alto y aquella que les era más cómoda. Pues nadie quería ver que unas jovencitas tan pequeñas y hermosas fueran increíblemente inteligentes y aún más ricas que muchos de ellos. Alexander no sabía qué pensar. Estaba más confundido que brújula en montaña rusa, mirando de un lado al otro intentando decidir por sí mismo cuál sería la verdad verdadera en ese caso. La abuela Carol, que seguía a su lado, lo observaba con cautela, esperando que ese nieto suyo no fuera a cometer ninguna tontera en ese momento. _ ¡Siobhan! _ por fin las palabras salieron de la boca del hombre _ puedes…puedes explicar ¿qué ocurre en realidad? _ dijo entre incrédulo y asombrado. Entre la verdad y la mentira, entre descubrir quién era esa mujer y seguir en su libreto. Desde la altura Siobhan contemplaba con placer absoluto la crisis existencial que todos vivían en ese momento, y una sonrisa de suficiencia, pero también cargada de burla. Todos, cada uno de ellos, siempre se habían creído superiores por el solo hecho de contar con dinero, y, la habían difamado, maltratado, vilipendiado sin cesar, por el solo hecho de no contar con él. _ Si se me permite el uso de la palabra durante unos minutos… _ la mirada de la joven recorrió, amenazante, a cada uno de los presentes. El silencio invadió el lugar y algunos se comían las uñas, literalmente, en la espera de lo que está por venir. _ Bien…querida hermana, comenzará por decirte… a ti, y a la familia Reyes en conjunto, que yo Siobhan Xander repudio a esta familia y rechazo cualquier lazo con ellos _ todos observaron la situación con la boca más que abierta. Nadie, jamás, ni en la más remota de las descalabradas imaginaciones, pensaron que ella renunciaría a ser una Reyes. _ Hermana…por favor…no digas esas cosas…no puedes ser desagradecida con papá y mamá…la familia Reyes te ha dado todo… _ grandes lágrimas corrían por el rostro ensombrecido de Nanci, que miraba de manera alterna entre la dureza y el dolor. _ Nanci…siempre eres tan buena y sensata…jamás harías algo tan monstruoso como rechazar a la familia…solo es una mala mujer…un paleto de campo inservible jamás podrá compararse con una niña dulce como tú _ Ignacio Reyes estaba fúrico por escuchar esas declaraciones de Siobhan. Nuevamente el público, sin saber la verdad, o siquiera escuchar la otra campana comenzaron a murmurar de manera nefasta. “La familia Reyes es demasiado buena al haber recibido a esa mujer tan malvada” dijo una mujer regordeta mientras observaba de arriba abajo y de abajo arriba a la mujer en el escenario. “Eres una peste asquerosa…los Reyes tienen suerte de lograr deshacerse de alguien como tú” ese otro comentario había excedido cierto límite, incluso para el hombre que seguía sin saber dónde estaba parado. Alexander, entre molesto y sorprendido, dio un paso al frente con el ceño fruncido. No sabía muy bien por qué, pero estaba seguro de que ese comentario estaba muy fuera de lugar. Nanci, quien captó de inmediato este movimiento sutil, se sintió bastante descontenta. Alexander no estaba actuando, de ninguna manera, como siempre lo había hecho. Ahora parecía ser otra persona, aún la obedecía, pero se mostraba siempre dubitativo. Siobhan, quien también lo estaba viendo sonrió de lado pensando “qué le está pasando a este sujeto. Antes, ni, aunque me apedrearan en la plaza pública hubiera actuado de esa manera”. _ Basta de sus idioteces _ está vez fue la voz potente y autoritaria de la abuela Carol la que rugió molesta _ mis niñas…quiero que continúen con lo que tenían planeado _ dijo la anciana hablando ahora con una gran dulzura, como si fuera otra mujer la que mencionaba estas segundas palabras. Marga observó a la anciana y dio un gesto de entendimiento. Carol no estaba al tanto de lo que ellas habían preparado, tampoco conocía su identidad como dueñas de Trascender, pero, como una anciana inteligente y sagas, poseedora también de una gran sabiduría ancestral, estaba convencida de que Siobhan no era tan simple como todos pensaban. Su actitud, su dulzura, su porte, su entereza, todo le indicaba que ella era o estaba destinada a ser grande, en todo lo que se propusiera. Alexander, miró a su abuela un poco complicado, él intentaba saber si ella estaba al tanto de todo lo que ocurría esa noche “¿Es por esto por lo que ella quería que me casara con Siobhan? ¿Sabía ya de su identidad como dueña de Trascender?” Sin darse cuenta, el hombre ya daba por sentado que eso era cierto. Ya en su corazón no quedaban dudas, aunque en su cerebro seguían sucediéndose ideas e imágenes sobre Siobhan siendo mala, inútil, intimidando a Nanci, y ahora sentía que eso no tenía lógica, nada de lo que había ocurrido después de la última internación de Nanci y Siobhan parecía tener sentido. Ahora, un nuevo Alexander comenzaba a surgir, uno que veía, quizá por primera vez, a Siobhan.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR