Tengo tanta rabia con mi padre, pero no puedo decir nada. Y eso me enoja aún más. ¿Qué clase de persona manda a amenazar a un chico de 17 años? Es horrible. Nunca he sido bueno para esconder mis sentimientos, y algo tan fuerte como lo de ahora me es casi imposible no demostrarlo. Y no sé qué hacer. Si increpo a mi padre, sabrá que estuve con Aidan y quizás que otra atrocidad haga... pero si no hago nada, tendré que ocultar este odio. -¡¿Qué haces llegando a esta hora?! -dice mi madre cuando me ve entrando por la puerta. No sé qué responderle para que no se enoje, así que no le digo nada, solo bajo la cabeza como si me sintiera culpable... ja, culpable de haber pasado la mejor noche de mi vida. -Contéstale a tu madre -dice papá apareciendo tras ella. La sangre mi hierve solo al escucha

