Aidan está en el suelo, arrodillado, golpeado y con cara de rendido. Qué mierda está pasando. -¿Qué estás haciendo? -le digo al sujeto que está frente a él, claramente guardándose el pene dentro del pantalón. Y veo todo rojo. Mi novio sale rápidamente y yo me lanzo sobre los tres tipos que están ahí. Golpeo a uno en la cara y otro me taclea, pero logro mantenerme en pie y también le pego en el estómago. -¡¿Qué estaban haciendo, malditos bastardos?!- les grito, pateando a otro en el suelo. Alguien me toma por detrás e intento zafarme. Los gritos deben haber alertado al guardia que me está sacando del lugar. -¡Bastardos, hijos de puta! ¡Esto no se va a quedar así, imbéciles! -les sigo gritando, mientras me arrastran a la puerta de salida. Emily y Amanda llegan junto a mí. -¿Qué pasó,

