La amas

1330 Palabras

Muriel Larrosa fue la primera en ver las dos cabezas que pendían de un árbol frente al templo del parque. Iba caminando, alrededor de las siete de la mañana, con dirección a la casa de los Vega, en donde hacía el aseo todos los días, cuando se topó con unos perturbadores ojos abiertos viéndola mientras flotaban en el aire. La mujer gritó y se orinó en el acto. Corrió con el señor cura y casi desbarata su puerta. El sacerdote abrió y acompañó a la mujer hasta el árbol de los degollados. “Santísimo Dios” dijo y se persignó. A la media hora el pueblo entero estaba cubierto de policías; las patrullas avanzaban a toda velocidad por todas las calles, cada esquina estaba siendo vigilada. El rumor se corrió de voz en voz y en unos instantes todos supieron que estaban haciendo un operativo para atr

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