|46| Ya tenía mis maletas listas al lado de la puerta, estaba esperando que Franco llegara para poder hablar con él e irme a casa de una vez, no podía dejar a Nicolás solo; volví a mirar el reloj, marcaba la 01:10 de la madrugada y aunque tenía mucho sueño, no podía dormirme con el nudo que tenía en la garganta y lo único que podía hacer era mirar cada minuto el reloj esperando que el tiempo no siguiera pasando tan rápido. Media hora después, cuando ya faltaban veinte minutos para las dos de la mañana, por fin la puerta de la casa se abrió, salté del sofá y corrí a ver a Franco, cuando él me notó, una sonrisa creció en su boca confundiéndome aún más. —Hey hola —se acercó a mí y tomando mis mejillas entre sus grandes manos, acercó sus labios a los míos y me besó dejándome saber as

