|45| Una semana ya había pasado. Una semana en la que había estado viviendo en la misma casa que Nicolás y Franco, al igual que durmiendo en la misma cama que él cada noche. ¿Y había pasado algo? Absolutamente nada. Los primeros días había sido un poco estresante porque quería más de él, pero entonces él seguía insistiendo en que aún no era el momento, en que yo estaba triste y quería que ese momento fuera inolvidable para mi. Lo dejé pasar porque me daba ternura que demostrará tanto interés en que yo me sintiera bien, pero pasados seis días, de nuevo volvía a mi las ganas de intentar hacer un movimiento más y despertar aquel Franco s****l que conocí al principio de todo. Recuerdo muy bien cuando decía que tenía sus “necesidades” y como tuve la desafortunada suerte de haberme to

