Jazmín Últimamente llegar a casa molesta y lanzar mi bolso contra el sofá se ha convertido en algo demasiado habitual; pero ¿cómo no estarlo?, si ahora soy ante España y el mundo: la embaucadora, la caza fortunas, la rastrera con carrera en picada que se lo monta con su jefe, un diseñador famoso para obtener trabajo. “Ojalá nos lo montáramos con el adonis, así no estarías tan amargada” —Buenas —saludo, agotada. — ¿Y? —cuestiona Jay, desde el sofá. — Decidimos continuar con el chisme —fui a por un pomo de agua y tomo sitio a su lado. —Perra, pero no ibas a ir y cantarle las cuarenta para que desmintiera todo —resopló. —Y lo hice, pero luego nos dimos cuenta que estar en todos los medios, nos beneficia más de lo que realmente nos perjudica —comienzo a desabrochar mis sandalias—. Enton

