María Fernanda Young; dos nombres, un apellido. Discordantes entre sí; un poco, pero la ascendencia de la familia Young no es el tema de interés aquí. María Fernanda estaba metida en problemas, metida hasta el cuello, no, no diría hasta el cuello sino hasta la coronilla, hundida en los peligros de un mundo en el que ella decidió entrar por cuenta sola. Ya de adolescente mostraba una clara tendencia a lo malo, se escapaba de casa para fumar y beber hasta intoxicarse. Su vida s****l tampoco era aburrida, no había visto la primera mancha roja en sus bragas cuando ya se había acostado con un par de chicos. Dejó de ser la pequeña Mafer muy rápido ante el ojo aterrado de sus amorosos padres. En una de sus andanzas, se atravesó en el camino de Nicolás Di Auguro a quién, en resumidas cuentas

