- Aaron deja eso te vas a lastimar- le llame y el no me hizo caso.
- Si te cortas no me busques- un mini segundo después corrió a mi como un niño pequeño en busca de su madre.
- Creo que moriré- chillo enseñándome su mano que tenía una pequeña herida.
- Huy si te desangras- dije sarcásticamente.
- Es broma- me retracte al ver su cara.
- Para ser un alfa eres muy puto- abrió su boca ofendido y yo reí.
- Vamos necesito hablar contigo- me siguió hasta la casa donde subimos a nuestra habitación, se escucha muy bonito decirlo así.
- De que quieres hablar- dijo abrazándome por mi cintura y con otra mano jugaba con mi pelo.
- Quiero tener cachorros- sentí como se atragantó con su propia saliva.
- Pero somos muy jóvenes, es decir tú tienes 19 y yo 22, querida no hay que esperar más- le di un pico al escuchar decirme querida.
- Entonces cuando será el momento- hundió su cabeza en mi cuello.
- Si hubiéramos tenido una relación normal la misma noche que te encontré nos hubiéramos marcado y hoy yo ya estaría embarazada- me deje un beso húmedo en mi marca haciéndome gemir.
- Pero nosotros no somos una relación normal, mis papás me tuvieron a los dos años de su relación- me atraganté, era hora de decírselo?.
- Aaron y si Reagan no es tu padre- el se separa un poco de mi.
- No te entiendo- trago.
- Y-yo digo qué tal ves tu padre no es tu padre- levanta una ceja.
Le conté toda la historia que los ojos rojos me contaron.
- ESO es imposible- lo tranquilizó dándole palmadas en su espalda.
- Si se lo dices te dejará sin hogar y sin nada, es mejor que te lo guardes- el asiente.
- Estoy cansado, buenas noches- su ignoro su tono cortante que me lastima.
-
Aaron no me a hablado por dos días y mi pantera empieza a doler.
- Aaron yo- se levantó de la Mesa y me ignoro como estos días.
-
Cinco días, fui muy directa? Solo intento protegerlo.
-
Un mes, esto ya es serio, ni siquiera me dirige la mirada, todo mi ser empieza a doler.
- Aaron me iré a México unos días- el apenas asiente y yo me dirijo a empezar a arreglar mis cosas.
Que mierda que es todo esto.
- Segura, no quieres quedarte un mes más- mi suegra me ofrece pero yo niego de nuevo.
Escuchamos la puerta abrirse, es el, sube su mirada hasta chocar con la mía.
- Solo para desearte buen viaje- su tono frío y su mirada hiriente me destruyen completamente.
- Gracias- digo mientras mi voz se rompe, se va de nuevo y una silenciosa lágrima baja por mi mejilla.
Mi suegra entiende y de va de la recámara.
-
Mi vuelo está a punto de despegar, miró atrás esperando que llegue o se despida al menos, pero eso solo pasa en las películas.
Suspiro.
No estoy seguro de hacerlo, no puedo dejarlo solo, pero él me hace daño, muerdo mi labio indecisa.
Me quejo antes de correr fuera del aeropuerto.
Corro en mi forma pantera, me alegro al ver la casa, me transformo de nuevo antes de entrar y correr para encontrarlo.
Abro bruscamente la puerta encontrándolo sentado, me dirijo a él lentamente, levanta su mirada y sonríe al verme.
Viene hacia mi y me abraza fuertemente.
- Hice unas pruebas de ADN para saber lo de mi padre- me susurra.
- No quería hablarte hasta que llegaran pero se an tardado mucho- lágrimas empiezan a salir de sus ojos grises y con una sonrisa de oreja a oreja le susurro al oído.
- No me vuelvas hacer eso- el ríe antes de estampar sus labios a los míos pasándome todas sus emociones pero mas el perdón.
No tenía que decir palabras para saber que se arrepentía y que lo perdonara.
- Dios este mes casi me mata- dice al separarnos.
Nuestros labios se vuelven a unir con una intensidad que no se puede controlar.
Aaron le cargo hasta la cama sin dejar de besarnos, nuestra ropa desaparecía poco a poco hasta que solo quedaban nuestros cuerpos desnudos
- Perdona- me susurra y le doy un beso.
- siempre de perdonare- entro en mi suavemente provocando que gimiera su nombre.
Lo extrañe tanto.
-
Una semana a pasado de ese día y me e sentido mal, vomitos, mareos, antojos raros y de más.
- Deberías ir al doctor- Aaron me revisó la fiebre.
- Estoy bien- le repetí pero me vio preocupado.
- Por mi- no puedo negarme mi naturaleza no me lo permite.
- Mañana iré- el me da un suave beso antes de acostarse a mi lado y dormir.