- Si serás- dije divertida.
- No sabía que se ponía primero la mayonesa- chilló mientras reía, que hice para merecer esto.
- Diosa, dame paciencia- rogue, mi huella no sabe hacer un maldito sándwich.
- Vamos no es tan malo- lo mire enojada y él se callo al instante.
Lo puse contra la pared y lo atraje a mi bruscamente.
- Aaron no sabes hacer sandwich, crees que eso no es malo- el cambio su mirada por una pícara.
- Oye que fuerte- dijo en un tono coqueto, sonreí rendida.
Lo atraje hacia mi juntando nuestros labios, el me respondió al instante y puso sus manos en mi cintura acercándome más a él pegando nuestros labios.
Abrace su cuello y salte rodeando mis piernas en su cintura.
- Alguien nos verá- le susurre y el subió sus hombros pegándome a la pared juntado de nuevo nuestros labios.
Nunca voy a tener suficiente de él, Alison al enterarse de que los marque terminó con el y se fue, ahora teníamos un lazo irrompible y los amábamos.
- E pensado donde dejare mi marca- dejó unos besos en mi cuello habiéndome jadear.
- Estoy emocionada por saber donde será- el dejó una pequeña mordida y gemí su nombre.
- Entonces no esperemos más- me cargo hasta la recámara.
Unimos nuestros cuerpos de nuevo en un cálido placer, pero fue diferente, ahora fue más suave y dulce, sus besos eran tiernos y a la hora de marcarme fue muy delicado.
-
Mis ojos se abrieron al sentir como lamían mi cuello.
- Esta sangrando, te duele- me pregunto con una mueca de dolor, sabía que se refería a la marca.
- No, está bien- ví que en su cara cruzó una mueca de arrepentimiento, lo agarre de los cachetes para que me viera.
- Estoy bien- le dije y junte nuestras frentes, depositó un suave beso en mis labios y abrió mis piernas para hundiese en ellas y ahuecar mi cabeza en mi cuello.
- Te amo- le susurre.
- Yo también- cerré mis ojos disfrutando la tranquilidad.
- Perdón- le pregunte el porqué.
- Por haberte rechazado sin haberte conocido- sonreí y dejé un beso en su frente.
- Lo importante es que ahora estamos juntos, por toda la eternidad- el repitió el toda la eternidad.
-
- Alfa está segura de querer quedarse- los ojos rojos se habían ido por el tratado que logre poner, solo faltaba decirle a Aaron lo de su padre.
- Si, me quedaré a lado de Aaron unos años más, después regresaré- mi manada asintió y me abrazaron antes de irse.
- Vamos a casa- Aaron me ofreció su mano y caminos de vuelta.
Empezaba una nueva etapa de mi vida, apenas empieza.