Aaron
Alice salió de la casa y fue hacia mi, llegó a mi lado y me di un beso, yo lo correspondí pero no con muchas ansias, ahora que la besaba ya no se sentía lo mismo.
- La tienes- ella asintió y me dio una lista, decía, cosas que le gustaría hacer a Karol.
- Aaron Ella es muy joven aún, no a dado su primer beso- señaló un número de la lista y allí lo decía, miré con pena ese número.
- Me contó que soñaba con algún día casarse y tener un familia con su huella- la miré con pena.
- Que vas hacer- me pregunto, yo levante mis hombros.
-
Estábamos acabando de comer cuando carraspeó la garganta y todos me prestan atención.
- De postre traje helado de fresa- anuncie y todos se emocionaron, fije mi vista en Karol, tenía una sonrisa ladeada mirando a la nada, mamá sirvió una bola grande de helado a todos, vi que cuando se la sirvió a Karol ella agarró su envase y subió a su cuarto, sin que nadie se diese cuenta subir detrás de ella, fui a su cuarto y abrí la puerta con cuidado, estaba sentada en su cama viendo directo a el bosque.
Me senté a su lado.
- Mi papá y yo comprábamos helado de fresa cada que salía de la escuela cuando me portaba bien, el y yo pedíamos fresa y mi hermana vainilla siempre discutíamos por eso, recuerdo que un día se le callo el helado a mi hermano y yo le di el mío, papá me dio el suyo y me dijo “recompensaba abra cuando una buena acción hagas”, después de su muerte no volví a comer helado de fresa hasta ahora, gracias- era la primera ves que se abría conmigo, me dio una sonrisa que pronto se convirtieron en muecas y sus ojos se cristalizaron, deje mi helado a un lado y la atraje a mi dándole un abrazo que ella acepto, hundió su cara en mi cuello buscando refugios que le di.
- Perdón- dijo luego de unos segundos.
- No es necesario, yo debería de disculparme contigo- le di un beso en su cabello.
- Ahora me siento bipolar- su comentario causó que nos riéramos, me separé de ella poco a poco.
-
- Qué pasa hermano acaso Alice te dio una buena follada- Dorian el beta hablo llegando a mi lado sentándose a lado mío.
- No porque- pregunte.
- Llevad toda la tarde con esa sonrisa boba- toque mi cara, si esa sonrisa fue causada por Karol.
- Alice me hace feliz- mentí recordando como Karol me rodeaba mi cuello con sus brazos ahuecando su cabeza en mi cuello.
- Nos vemos después Dorian- dije al ver pasar a Cessie la mejor amiga de Karol.
- Cessie- la salude amigablemente pero su cara de pocos amigos dijo lo contrario.
- Es Cassie- me corrigió.
- Si perdón- ella rodó los ojos.
- Me preguntaba si tú sabías que libros le gustan a Karol- me inspeccionó de arriba a abajo.
- Soy su mejor amiga claro que lo sé- le sonreí orgulloso.
- Crees que me podrías dar algunos nombres para qu- me interrumpió.
- No.
- Que- dije confundió.
- N-O no- me repitió.
- Por favor- ella negó.
-
- Por favor- llevaba toda la tarde siguiendo a Cassie por toda la casa pidiéndole, rogándole, que me dijera el nombre de los libros.
- Bien- mis ojos brillaron.
- Escucha y anota bien- asentí sacando una hoja y una lápiz, me empezó a decir una lista de grandes libros.
-
Karol
- Pase- grite desde mi cama, la puerta de abrió dejando ver a Aaron.
- Vamos a dar un paseo, nos acompañas?- me la pensé un rato pero al final acepté.
- Si voy- el asintió y salió, me puse una chaqueta y baje, Aaron me esperaba en la puerta, me guió a su camioneta.
- Y los demás- le pregunto, él me abre la puerta y yo subo.
- Están ocupados- dice cuando entra en el asiento del conductor.
- Y a donde vamos- pregunto cuando él arranca y empieza a manejar hacia la ciudad.
- A que conozcas la ciudad- me da una rápida mirada antes de seguir manejando, aprovecho el no me está viendo para pasar mis ojos por su perfil, mi ojos se deslizan a su mandíbula definida, a su nariz, a su cabello, mi corazón se aceleraba al encontrar un nuevo lunar.
- Tengo algo en la cara- dijo pasando su mano por su cara.
- Que? No- ví como sonreía, carajo, la había cagado.
Fije mi vista a la ventana intentando no sonrojarme pero mis mejillas ya se sentían calientes, baje el vidrio causando que el aire me llegara de golpe, olía a tierra a verde, cerré mis ojos relajada.
- Mira- me señaló un punto fijo, guíe mi mirada, había una estatua de un hombre.
- El es mi abuelo- mi mueca de sorprendida salió.
- Es importante para la ciudad- el asintió.
- Mi abuelo los salvo de ser “comidos” por lobos, aunque lo único que hizo fue no convertirse de nuevo en un lobo- ví como rodó los ojos, solté una risesita.
- Sobre ayer, lo de el Helado, porque no me cuentas más de tu papá- suspire, tal ves sea bueno hablar con alguien.
- Mi papá, no tengo mucho que decir de él, pero era muy importante para mi, el me protegía de hasta lo que no podía, él era quien estaba en casa nos cuidaba, hacía la comida y limpia la casa, mamá trabajaba día y noche con lo de Alfa, era la persona que más conocía en el mundo, él era mi mejor amigo y el único- sonreí con tristeza al recordarlo.
- Que le pasó?, si no es por incomodar claro- carraspeó la garata ya intentado no llorar.
- Le diagnosticaron un tumor cerebral, cada ves se iba poniendo más débil hasta ya no poder más, y simplemente dejó de respirar- sentí cómo estacionó el auto.
- Lo lamento- me dijo y yo asentí triste.
- Venga te voy a llevar a un lugar.
-
Caminábamos por la ciudad y el me iba indicando que era cada cosa, que era importante, que era histórico, que era patrimonial, que era importante para él.
- Ves esa banca- asentí viendo la banca en una calle.
- Allí di mi primer beso- rodé los ojos empezando a caminar a otro lado, escuche como río y corrió para alcanzarme.
-
Aaron
Reí cuando vi su reacción, corrí para llegar a su lado.
- Donde diste tu primer beso- pregunte, quería saber si era honesta conmigo.
- Mi primer beso es como el culo de esa chica- señaló con la mirada y vi como la chica era una tabla, no tenía nada.
- Inexistible- solté una carcajada, ella me vio mal.
- Que? No le veo lo divertido- pase un brazo por sus hombros que ella rechazó ya que se movió a un lado tirándome al piso, vi como tapaba su boca para contener una risa.
- Pues yo si- dije bufando sacudiendo mi ropa.
- Se podría saber el porqué no as dado tu primer beso- bajo su mirada al piso.
- Creo que deberíamos volver- evadió mi pregunta, asentí.