Olivia (3): Todo es horrible

3763 Palabras
Si había un día en la vida de Olivia que pudiera compararse a cuando sus padres habían muerto, era definitivamente aquel día. Olivia había fallado rotundamente en la captura y ejecución de Frank y sus compañeros y para ponerlo peor, puso en grave peligro a sus amigos para al final terminar logrando nada, ni siquiera su dolor fue justificado y cuando pensó que ya nada podía ponerse peor... Todo fue en picada. Olivia y su grupo quedaron casi atrapadas una vez que escaparon de las hordas de zombies que trataban de perseguirlos. Tuvieron que escapar rápidamente de aquel edificio que habían conseguido cuando los zombies habían comenzado a acumularse tanto que algunos estaban a punto de llegar hasta su piso, era como si escalaran por montañas de c*******s. Por suerte aquel edificio era una de las rutas de los conejos y no había nadie que las conociera mejor que Ron. Olivia no podía estar mas sorprendida con el desempeño del extraño hombre, en un principio había dudado bastante de si realmente pedir su ayuda e incluso realmente le pidió ayuda por un arranque de furia, pero cuando había visto lo increíblemente eficiente que era el cazador, ubicándose de manera excelente, siempre sabiendo como evitar situaciones peligrosas y la forma en la que podía reaccionar tan rápidamente ante cualquier situación sin entrar de pánico la dejo realmente agradecido de haber tomado tal decisión apresurada. Puede que Ron fuera un poco extraño y perturbador, pero realmente hacia bien su trabajo... Aunque a Alana no le pareciera de confianza. Ron los saco del edificio que estaba en ruinas por otros puente colgante en unos de los extremos de esta edificación, fue allí donde descubrieron que los cazadores y exploradores tenían cientos de rutas alternativas en casos de escapes o situaciones peligrosas, entre las cuales se encontraban rutas enteras de puentes colgantes entre decenas de edificios que se conectaban por pequeños puentes de madera, como si fueran caminos flotantes por los que las personas podían andar. Era sorprendente todos los edificios que tenia salidas escondidas o caminos alternativos. Ron los llevo por varios edificios mientras evitaban a varios zombies que seguían alborotados por la lluvia, en uno de ellos tuvieron que tomar otra salida secreta, una que era una escalera plegable que bajaba hacia un piso inferior y que luego los llevaba por una especie de túnel formado por varios pedazos de escombros en la parte trasera de un callejón que conectaba con otro edificio. Tuvieron que escapar por aproximadamente una hora de continuo estrés hasta que finalmente dejo de llover e incluso así, los zombies seguían molestando por la zona. Tuvieron bastante difícil el lograr escapar de tantos zombies, Tristan seguía lastimado del hombro, podía caminar, pero eso los haría ir demasiado lentos y aun no se encontraba tan bien como para seguirles el paso, reteniéndolos bastante y haciéndolos descansar mas de lo que deberían y Alana realmente no ayudaba mucho, entendía que estaba enojada por lo que había hecho, ella sabia mejor que nadie que los había puesto en mucho peligro, pero tampoco tenia que ponerse a hacer rabietas como si siguiera siendo una niña. La chica no la miraba hacia los ojos y cada vez que le decía o le pedía algo, esta la ignoraba, esto la molestaba bastante y los hacia ir mas lento... Aunque también hacia ver a la chica de pelo gris mucho mas tierna que de costumbre. —Ya me disculpe... ¿Qué mas quieres que diga? —Le había dicho Olivia a Alana, pero esta no le respondió y simplemente se quedo mirándolo con una mirada de decepción que la irritaba bastante. Aquello era lo que le faltaba, que le restregaran en la cara las malas decisiones y juicios que tomaba y recordarle constantemente que había fallado en vengar la muerte de sus padres, su único propósito en la vida y la razón por la seguía viviendo en aquel asqueroso mundo... Puede que realmente se hubiera pasado un poco al llevarlos de manera tan apresurada a una misión tan peligrosa, pero no era su culpa que su abuelo no hubiera decidido ayudarla a cazar a Frank y no era para nada su culpa que hubiera comenzado a llover casualmente en ese momento cuando según los predice tormentas (Las personas que predecían cuando llovería para que pudieran estar alertas a los desastres de los zombies) no habría ninguna lluvia en mas de una semana en esa época... Olivia no se arrepentía de sus decisiones, no siempre en la vida se podía triunfar en todas las misiones en las que se participa no importa lo bien que estén pensadas... Aunque aquella misión fuera completamente un desastre, al menos ahora había confirmado a ciencia cierta su hipótesis sobre el objetivo de Frank y no todo era una perdida. Una vez finalizada la lluvia, esperaron un rato mas a que los zombies se calmaran, normalmente las lluvias en la ciudad no duraban tanto tiempo, casi siempre eran solo unos minutos o máximo media hora, pero por alguna razón, aquella había durado mas de una hora. Cuando los muertos se dispersaron lo suficiente, bajaron del edificio donde se habían ocultado después de tanto rato (Un edición gris que según Ron quedaba a menos de media hora de caminata de la base), bajaron por una escalera externa del edificio a un callejón medianamente despejada de zombies. Olivia había tenido que bajar primero para poder encargarse de los no-muertos que pudieran incomodar su escapada, siempre era mejor acabar con un zombie de frente que escapar de ellos. —No soy bueno en combate cercano... —Le dijo Ron cuando le pregunto si quería unirse a ella para acabar con los zombies, a lo cual Olivia bufo, pero no hizo nada para obligar al hombre, después de todo, era gracias a el que seguían vivos... Aunque mas tarde tendría que recordarle quien era la que mandaba. Olivia bajo y mato a unos siete zombies, por suerte tenia su bate de la suerte (Olivia no le había puesto nombre como Alana o Tristan con sus armas, creía que esa costumbre era una estupidez), a uno le mando a volar la cabeza como si fuera una bola, esta salió disparada por varios metros, mientras que a los otros primero los derribo desde atrás y luego les aplasto la cabeza, esa era la mejor forma de acabar con un zombie sin arriesgarse a ser mordido y terminar infectados, algo que aunque pasara bastante poco, aun en aquella época ocurría con no tan poca frecuencia, aun recordaba como la pobre de Nisima, una pobre chica de solo dos años menor que ella había muerto al ser mordida por un muerto el cual parecía estar completamente muerto, la chica se confió y cuando trato de inspeccionar el cadaver en busca de cualquier cosa útil, el zombie se levanto y la mordía en toda la cara, quitándole la mitad de esta, seguía recordando lo horrible que había sido esa escena y los gritos que soltó la chica cuando este no quería dejar ir su cara... Definitivamente no era una bonita forma de morir. Ron bajo una vez que Olivia termino de limpiar la zona seguido de Alana que cargaba a Tristan como si fuera simplemente equipaje, no era sorprendente la facilidad con la que cargaba al chico, Alana era una de las personas mas fuertes que conocía, la chica había tenido que hacer mas ejercicio y entrenar mucho mas que los demás, para evitar ser molestada por los otros conejos por lo tímida y cobarde que solía ser. Por suerte la cobardía se le había quitado casi por completo con los años (Aunque esa situación demostraba que aun tenia mucho que mejorar), pero por desgracia su timidez seguía tan fuerte como cuando era una niña pequeña de diez años que lloraba cada vez que la alejaban de su juguete favorito. Olivia aun recordaba como su abuelo y Emira la habían obligado a entablar amistad con la chica que era demasiado tímida para hacerlo por cuenta propia, esta no había estado contenta por un tiempo, pero cuando había llegado a conocerla mejor, se dio cuenta de lo buena persona y buena amiga que podía ser. No habia nadie que se preocupara por otros mas de lo que lo hacia Alana, la chica se sentía mal incluso cuando mataba a Lobos o incluso a zombies, siempre le parecía que vivir en un mundo de tanta violencia era horrible, también era una excelente cocinera y era bastante buena para hacer emparedados de queso fundido que le quedaban increíbles. No existía nadie mejor cuando se trataba de recordar cada uno de los nombres distintos de armas de fuego a larga y corta distancia y era verdaderamente sorpréndete lo buena que era con ambos tipos de armas. Puede que Alana fuera mala para hablar de primeras, pero una vez que se metía en una conversación de algo que le interesaba, no paraba por horas, como cuando hablaban sobre técnicas de combate cuerpo a cuerpo o los reglamentos y normas que cada Conejo salvaje tenia que seguir, puede que sus conversaciones fueran aburridas, pero lo hacia de una manera tan emotiva que incluso si a Olivia no le interesara las cien maneras en las que se podía doblar la ropa para conseguir mejor almacenamiento en el equipaje de viaje, no podía evitar contagiarse de la emoción de la chica y encontrarse escuchándola por horas y horas cada palabra que pronunciaba con esos hermosos labios... Y es que Alana era increíblemente atractiva, mucho mas de lo que cualquier otra persona podía serlo en los conejos... «Que hermosa se ve haciendo pucheros» Olivia no se sentía avergonzada de pensar algo como eso, incluso le había dicho directamente muchas veces lo hermosa que era, el único problema que cada vez que lo hacia, Alana salía corriendo como perro con la cola entre las patas y no la volvía a ver en días... Olivia pensó en decir algo así para que la chica se avergonzara y cambiara su animo, pero pensó que en aquel momento no era lo mejor y no haría mucho efecto... Además, quería seguir viendo esa tierna expresión, ya se disculparía con mejor esfuerzo después, Alana siempre la perdonaba cuando hacia alguna estupidez, así que no se preocupo mucho por eso, tenían mejores cosas que pensar en ese momento. Juntos comenzaron su viaje de vuelta a la base, Olivia decidió no seguir insistiendo en perseguirlos, seria contraproducente hacerlo en ese momento, además, ahora con la información de la presencia de Frank en Nueva York después de tantos años, no serian pocos los conejos que le pedirían acompañarla para cazarlo y vengar a sus familiares y compañeros caídos, los conejos lo odiaban a muerte e incluso tenían casi como un tabú el decir su nombre, es mas, no dejaban que nadie pusiera a sus hijos Frank. Alana siguió llevando a Tristan entre sus brazos mientras que este hacia chistes, probablemente tratando de mejorar el animo de esta. —¡Ohh, mi gran salvadora, mi caballera en reluciente armadura! —Tristan trataba de hacer reír o avergonzar a Alana, pero esta simplemente se le quedaba mirando con una expresión de seriedad. Caminaron por varios callejones, Olivia mato a varias decenas de zombies que interrumpían su camino, tardaron mas de lo que deberían por toda la acumulación de zombies de la zona, por suerte estos siempre quedaban como aturdidos después de una lluvia, se volvían mas estúpidos y era mas fácil ocultarse de ellos, se quedaban como paralizados y casi nunca escuchaban cuando alguien se les acercaba, casi como si estuvieran perdidos en sus pensamientos, lo que hacia mucho mas fácil re-matarlos, ni siquiera tuvo que esforzarse demasiado para acabarlos, simplemente los golpeaba con su bate y estos ni se resistían, era casi aburrido tener que aplastarles la cabeza. Una vez llegaron a una calle principal, Ron les conto que por ese camino podrían llegar fácilmente a la puerta este de la base, por lo que decidieron seguir por allí en vez de tomar otras alternativas mas seguras, puede que no fuera lo mejor, pero si realmente quería continuar su búsqueda, tenia que regresar lo mas rápido posible y buscar toda la ayuda que pudiera conseguir... Y era sorprendente toda la destrucción que habia, los zombies habían pasado casi como si fueran una Colmena y destruyeron todo a su paso, muchos autos estaban volteados o de lado, algunos arboles tenían abolladuras y parecían a punto de caer, se encontraron con varios animales muertos, aplastados por los muertos, varios de los edificios cercanos tenían ahora todas sus puertas y ventanas destrozadas y sus estructuras estaban incluso peor que antes, pero lo mas impresionante eran los cientos de cuerpos tirados por la calle que se convertía en una bajada, eran una gran cantidad de c*******s inmóviles. Aquello no era extraño, era normal que los zombies mataran por accidente a otros muertos cuando corrían desenfrenados por la lluvia, los zombies corrían sin control y muchas veces caían al suelo y eran aplastados por los muertos que les pasaban con gran velocidad por encima. —Esto va a ser complicado —dijo Tristan, no podía estar mas cierto. Hasta donde podían ver, todo el camino estaba lleno de cadaveres, eso no seria algo fácil, tendrían que pasar por un campo donde si pisaban mal y tenían mala suerte, un zombie se levantaría y podría atacarlos de manera inesperada, tenían que caminar con mucho cuidado. Ron tomo la iniciativa sin decir nada y comenzó a caminar entre los cuerpos, Alana decidió seguir llevando a Tristan, era mejor que no se arriesgaran que el chico se desmayara encima de un zombie y lo mordiera. Olivia paso un pie entre un cuerpo y luego el otro entre otro, lo hizo con mucha precisión, caminaba lentamente sin pisar encima de ningún cadaver, Alana parecía tener problemas en esa tarea, sus pies eran tan grandes que casi se caía varias veces al pisar por accidente la ropa o el pie de un cuerpo mientras que Ron caminaba con sorpresiva calma y velocidad, el hombre ya les llevaba a los tres varios metros y ni siquiera parecía interesarle la situación en la que se encontraban. Tardaron casi veinte minutos en lograr pasar ese campo, pero justo en el ultimo tramo, Olivia piso por accidente sobre la espalda de un cada ver, por suerte el cuerpo no era un zombie y lo único que hizo fue llenarse la pierna de sangre e intestinos... Entonces el cuerpo de al lado se levanto de repente y se tiro sobre Olivia, esta no pudo reaccionar a tiempo y cayo al suelo con el zombie sobre ella. El desgraciado tenia una cara horrible, la mitad de la cabeza estaba totalmente destruida. Olivia trato de quitarse al muerto, pero súbitamente otro cuerpo también se levanto y se tiro encima del otro zombie, haciendo tanto peso sobre ella, que no pudo quitárselos. Olivia creyó que allí llegaba su camino y cuando uno de los zombies estuvo a punto de morderle el brazo, ambos muertos fueron derrumbados y cayeron a unos metros lejos de ella. Alana había tirado a los zombies de una patada tan fuerte que salieron volando como si fueran una pelota. La chica se agacho y le ofreció la mano para ayudarla a levantarla, esta la acepto. —Gracias —agradeció Olivia, pero Alana seguía mirándola con el ceño fruncido. Se dio cuenta que la chica había golpeado a los muertos con su pie que no estaba tan bien y ahora cojeaba aun mas. —Aun no te perdono por todo este desastre —dijo Alana con cara de seriedad y luego agarro el bate de Olivia y remato a los zombies. Olivia no le replico nada, era mejor que esperara que se calmara un poco mas. Una vez que salieron de aquel campo, caminaron por unos cuantos minutos mas, tuvieron que pasar por dentro de un edificio con una decena de zombies ya que todos los demás caminos estaban bloqueados, por suerte no pelearon contra ninguno ya que todos estaban bastante aturdidos aun por la lluvia. Luego de eso siguieron por la calle principal y después de unos minutos, lograron avistar la gran e imponente puerta de metal de la entrada este... La cual estaba totalmente destruida. —¡Pero que mierda! —exclamo Olivia al ver desde lejos como ya no había ninguna puerta, Alana tomo aire y gimió al ver aquello y Tristan maldijo junto con ella, pero lo mas extraño de todo fue la reacción que puso Ron, el tranquilo chico tenia una expresión increíble de terror y al ver el humo que provenía de la base, comenzó a correr hacia ella. —¡Ron, espera! —Le grito Olivia, pero este no le escucho y siguió corriendo. —¿Cómo pudo pasar esto? —pregunto Alana con terror en su voz mientras se tapaba la boca con sus manos, Tristan también se veía bastante preocupado. Olivia tuvo que ordenarles que siguieran a Ron, era peligroso acercarse al lugar, puede que la base estuviera bajo ataque o algo peor... Olivia no quería pensar en eso. Corrieron rápidamente hasta la puerta y Olivia recordó lo que Emira le había contado, los extraños movimientos de los demás grupos de la ciudad en un momento tan extraño como aquel, por un momento había pensado que todo era por la guerra que estaban teniendo las Abejas y los Saltarines, pero al parecer, era mas que eso. Por la mente de Olivia pasaron un montón de horribles posibilidades, pero decidió no pensar en nada de eso. Lograron llegar cerca de la puerta y el corazón de Olivia se calmo bastante cuando vio a mas de una decena de guardias de los conejos protegiendo la puerta, eso era bueno, significaba que la base no había caído. Olivia vio como Ron hablaba con los guardias los cuales lo dejaron pasar rápidamente, no sabia como, pero Ron parecía tener bastante influencias entre algunos soldados. Olivia llego con los guardias. —¿Qué paso aquí? —pregunto preocupada a los soldados, pero ninguno le respondió, simplemente se le quedaron mirando con caras como si estuvieran muertos. Olivia volvió a preguntar, pero nadie siquiera la miro. Olivia se dio cuenta que aquellos hombres tenían vendas y heridas por todo el cuerpo, algunos se veían realmente lastimados. —Esto es... No puede ser... —Alana se metió entre los soldados y entro a la base. Olivia la siguió y lo que encontraron era horrible, cientos de conejos muertos, regados por el suelo, varias decenas de las casas de las personas de la zona estaban completamente destruidas y en llamas, las barracas de soldados ya no existían y habían cientos de soldados recogiendo los cuerpos del suelo y acumulándolos en cúmulos. La vista era aterradora y Olivia sintió como su corazón se achicaba al ver las expresiones y miradas de perdidos que parecían tener todos. —¿Alana? —Una voz sonó de entre unos soldados que estaban teniendo una especie de Reunión. Era la almirante Emira... La cual estaba bastante destruida—. ¡Alana! —La almirante grito y comenzo a correr cuando los vio, llego hasta Alana y la abrazo con todas sus fuerzas y se puso a llorar como si fuera una bebe. La mujer se veía bastante destrozada, tenia un brazo enyesado y la mitad de su rostro estaba vendado. Emira lloro sobre el pecho de Alana y esta también comenzó a llorar. Tristan se acerco a Olivia. —¡Ohh, mi niña, creí que habías muerto! —Emira comenzó a tocar el rostro de Alana como si fuera la primera vez en mucho tiempo que se veían... Y realmente parecía que hubieran pasado años— ¿Dónde diablos estabas? —Yo... Yo no... —Alana tartamudeo, la chica no era muy buena cuando se trataba de enfrentarse a su madre, se veía bastante asustada, pero Emira comenzó a reír entre llantos cuando vio su expresión. —¡Tranquila pequeña, lo único que importas es que estas viva y entera! —Emira siguió abrazándola por un buen rato mientras le daba besos por toda la cara, pero cuando se dio cuenta que Olivia estaba detrás de ellas, su expresión cambio y dejo de abrazar a Alana—. Ohh, Olivia... Lo siento tanto... —¿Que... Que paso aquí? —pregunto Olivia con miedo en su voz. —Fueron los lobos, los malditos sabían sobre que llovería y llevaban días preparándose para atacarnos, aprovecharon que estábamos débiles al evitar que los zombies entraran y nos atacaron como las ratas que son —Emira se veía bastante enojada, pero también bastante triste. —Pero... Logramos repelerlos, ¿Verdad? —Emira bajo la mirada al escuchar la pregunta de Olivia. —Si... Pero no fue realmente una victoria... Lo siento pequeña —Emira comenzó a llorar otra vez, pero esta vez no era de alegría, era tristeza pura... Eso no sonaba nada bien... Olivia pensó en lo peor que podía haber pasado para que aquella mujer se pusiera así... Y eso era justamente lo que había pasado. Emira los llevo hasta la central de los conejos, hasta la oficina de su abuelo... Y cuando entraron, a Olivia casi le había dado un infarto por lo que vio... El cuerpo inerte de su abuelo sobre la mesa, el cuarto estaba rodeado por mas de una centena de soldados... Olivia observo el cadaver, tenia un agujero entre ambos ojos y su cara estaba destrozada casi por completo, pero además de eso, su cuerpo se veía perfectamente, como si nada hubiera pasado y su uniforme de comandante se encontraba tan pulcro como siempre estaba... Olivia grito de terror al ver a su abuelo en aquel estado y se tiro al suelo al lado de su cadaver para llorar... Olivia no se había sentido tan mal desde la muerte de sus padres, pero ahora se sentía horrible ya que la ultima vez que había hablado con su abuelo, habían tenido una estúpida pelea y lo había llamado cobarde... Olivia no podía creer lo que pasaba. Olivia lloro por muchas horas, no supo con exactitud por cuanto tiempo, pero cuando se dio cuenta, ya era de noche, esta no se separo en ningún momento de su abuelo y sus ojos y garganta le dolían de llorar tanto... Olivia se sintió como una niña otra vez, aquel día era exactamente igual al día en que sus padres murieron y una vez mas, se sentía tan patética e imponente como aquella vez... Alana y los demás trataron de hacer que se levantara o de animarla, pero Olivia no escucho nada de lo que decían, solo quería estar con su abuelo... Cuando ya era bastante entrada la noche, en Olivia comenzó a desaparecer la tristeza y nació una gran furia de la misma forma de la que lo había hecho aquel día hace tantos años... Ahora Olivia tenia un nuevo objetivo que cumplir... —Me las pagaran... Todos y cada uno... —Olivia apretó sus puños hasta que salió sangre de ellos... Olivia tenia una nueva venganza que cumplir, una que en ese momento, era incluso mas importante que cualquier otra cosa... Su venganza con Frank tendría que esperar un poco...
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