Pero hacía varios días que Elvis no había sentido nada de lo descrito en su historial médico, ni los síntomas que usualmente describe la literatura científica. Su comportamiento, podría decirse que era el de una persona normal. Lo que sí presentaba, era una severa depresión por lo que estaba viviendo. Por el inmenso dolor sentido, el gran duelo y la enorme culpa resultante tras el crimen que había cometido. El psiquiatra lo sometió a un psicoanálisis profundo, con el que intentó llegar al origen de su problema. Hurgar en su pasado, tal como se logra con la hipnosis, para verificar en qué momento en específico del mismo, tuvo lugar el génesis de su padecimiento. De igual manera, haciendo esa exploración mental, buscaba en lo más recóndito de su yo interno, alguna desavenencia de s

